José Beltrán, director de Vida Nueva
Director de Vida Nueva

Diana Navarro, siempre afinada


JUEVES

Damián da la cara. Después de un tiempo de silencio. De discernimiento. De lucha interior. De nudos en la garganta. De curar heridas. Deja el sacerdocio. La vida en comunidad. Para vivir en libertad y en verdad. Son las dos palabras que más repite. Solo él sabe lo vivido y lo sufrido. Pero a mí me resulta inevitable acordarme de Dani. De lo expuestos que estuvieron los dos simplemente por ser portavoces de las bienaventuranzas. Y los dardos envenenados que recibieron del mismo frente. De la retaguardia de los aparentemente perfectos. Aparentemente garantes de la pureza que atizaron de manera impía. Ellos siguen dentro.



LUNES

Hoy le ha tocado a Diana Navarro. Lapidada por actuar en el Santiago Bernabéu ante el Papa y días después revestirse de la bandera del Orgullo. Lejos de amedrentarse, se ha plantado frente a la pantalla de su móvil. “Si no entiendes que sea cristiana y que esté al lado del colectivo LGTBIQ+, no soy tu artista y te invito a que dejes de seguirme y, sobre todo, dejar de poner esos comentarios tan estúpidos y absurdos”. Órdago a la grande.

La cantante y actriz Diana Navarro

La cantante y actriz Diana Navarro. Foto: Víctor Salvador

“Es muy bueno ir a terapia. Ayuda mucho, te libera el corazón. Y rezar también. Sobre todo, cuando te conectas con Dios, te das cuentas de que todos somos hijos suyos. Y ya lo dijo Él: ‘Amarás al prójimo como a ti mismo’”. Y se remite al Pontífice al que cantó: “Nos dijo que es mejor ser un buen laico que está al lado de las personas que lo necesitan que ser un cristiano que se da golpes de pecho y que ignora el sufrimiento humano”. Ella siempre afinada.

MARTES

Rueda de prensa de Cáritas Española. Manuel Bretón se despide como presidente. “He aprendido que la verdadera autoridad nace de la escucha y que la unidad se construye desde la diversidad”, comparte, destacando la fuerza “transformadora” de Cáritas. “Esta casa es mucho más que una organización, es un modo de estar en la vida, una comunidad”. Una década en la que este militar ha sido más que un rostro amable y una sonrisa educada. Ha sido voz creíble del argumento sólido cuando los de más allá cargaban las tintas contra el Evangelio de los últimos.

MIÉRCOLES

Quienes reclaman misericordia para quienes incurren en un cisma por la vía de la ordenación episcopal ilícita, son los mismos que exigen la excomunión inmediata para quienes piden homilías para los laicos. Es la ley del embudo, en versión tradicionalista remasterizada: lo ancho para mí y lo estrecho para los demás.