“Sin embargo, detrás de la pantalla y la emoción de los goles, se esconde un fenómeno silencioso que crece a un ritmo preocupante: el boom de las apuestas online, especialmente entre nuestros jóvenes”. De este modo, el equipo de comunicación del arzobispado de Córdoba llamaba la atención sobre este escenario latente.
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Ante el desarrollo del Mundial de Futbol, la Iglesia cordobesa alertó sobre el clima de entusiasmo que se vive en el país mientras se realiza este evento deportivo: las banderas en los balcones, las camisetas preparadas y una ilusión colectiva que une, más allá de la pantalla. “Es una fiesta hermosa, un rito que amamos”. Asimismo, avisó sobre este flagelo, un peligro que marca una continua aceleración.
Advirtieron que un reciente informe del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina encendió las alarmas al destacar la extrema vulnerabilidad de los menores ante esta problemática, y que puede derivar en una dolorosa ludopatía.
El vicario pastoral y vocero de la arquidiócesis, el pbro. Munir Bracco, invitó a mirar esta realidad con ojos atentos y corazón pastoral: “El tema de las apuestas ciertamente no es nuevo, es un tema grave que viene de hace un tiempo, pero con la publicidad del Mundial va a crecer exponencialmente el drama que van a tener muchas personas, entre ellas chicos y adolescentes”.
Publicidad omnipresente
Señalaron que la publicidad de los sitios de apuestas es omnipresente: ocupa camisetas, paneles y hasta los tiempos de las pausas de hidratación. “Es increíble, pero así como antes decíamos ‘nos vamos a juntar a ver el partido’, hoy parte del rito de ver un partido son las apuestas”, y agregó que lo que antes era un juego, hoy se transa por whatsapp a un solo clic de distancia, lamentó el sacerdote.
Para la Iglesia de Córdoba el peligro radica en la normalización. Y especificaron que mientras figuras del fútbol alzan su voz críticamente, gran parte de la dirigencia guarda silencio ante un negocio millonario: “Lamentablemente estamos en un Mundial de apuestas en el que, cuando termine, muchos van a haber perdido por goleada”. Comparando esta adicción con el alcoholismo muestra la gravedad de tener una botella abierta las 24 horas, dentro del bolsillo de cada adolescente.
Un llamado a la comunidad
El padre Bracco exhortó a no mirar hacia otro lado, ni como Iglesia ni como sociedad. Hizo un fuerte llamado de alerta para que los adultos se involucren, abran el diálogo con los jóvenes, y abracen a estos chicos antes de que caigan en la red del juego.
Para concluir, pidió recuperar la esencia del juego que expresa felicidad: “Que miren el Mundial como hinchas, no como apostadores. Cuidemos la alegría del fútbol. Cuidemos a nuestros jóvenes”.
