Fernando Vidal
Director de la Cátedra Amoris Laetitia

León XIV, el Papa de la escucha


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La visita de León XIV a España ha trasladado a la sociedad e Iglesia un mensaje integral de gran profundidad que se ha dirigido a todos y a todas las cuestiones vitales. Es difícil destacar o sintetizar.



  • En primer lugar, el Papa vino a cumplir el sueño del papa Francisco de unirse a la acogida canaria de las personas migrantes y lanzar un mensaje al mundo contra la injusta y demagógica criminalización que hace la ultraderecha. La Iglesia de Jesucristo está al lado de las personas pobres, ese es el lado correcto de la historia y no va a cesar de acoger, acompañar, defender y promover el derecho a la esperanza de las personas migrantes en nuestra sociedad española cuyo corazón se ha formado por múltiples migraciones humanas. Las migraciones no importan pobreza, sino que son un enriquecimiento para todos. Ninguna sociedad ha prosperado en la historia sin migraciones integradas en todas las posiciones de su estratificación social.
León XIV en el centro de primera acogida 'Las Raíces' de Tenerife.

El papa León XIV en el centro de primera acogida ‘Las Raíces’ de Tenerife. Foto: EFE

  • En segundo lugar, muy unido a lo anterior, el Papa entró en España por la humilde puerta del barrio madrileño del Lucero y salió por los muelles de Canarias en donde se acoge a quienes son expulsados de sus países por la desesperanza o la persecución. Y en medio ha estado con personas sin hogar, personas presas, un barrio de alta exclusión social como el Raval, personas con distintas vulnerabilidades o víctimas de abusos sexuales en la Iglesia. Nos está recordando a todos el mandato evangélico de la Prioridad de los Últimos. La mayor prioridad nacional es la justicia y la igualdad. Y cuando estuvo en El Raval dijo que se sentía en casa: es una llamada a que sean los barrios humildes y trabajadores donde la Iglesia se sienta verdaderamente en casa. Una llamada a que las parroquias sean casa de todos en cada barrio, especialmente allí donde la vida está más amenazada.
León XIV en el congreso

León XIV durante su discurso en el Congreso de los Diputados. Foto: EFE

  • En tercer lugar, hay un mensaje de unidad y comunión. Creo que los insólitos 7 minutos de aplausos del Parlamento al Papa no solo iban dirigidos a él, sino a lo que todos soñamos ser. El Papa pidió que disolviéramos los populismos, las dinámicas de polarización, las retóricas de odio y las estrategias divisivas. No nos pidió que fuéramos algo distinto a lo que es verdaderamente nuestro país, porque nos recordó que el corazón de España destaca por su arte vital y pasional de la cordialidad y familiaridad, destaca por haber descubierto humildemente en medio de nuestro poder imperial que lo único verdaderamente valioso es el Amor ―y citó a Loyola, Teresa, Juan de la Cruz, Cervantes, Calderón― y nos recordó nuestra gran capacidad para acoger y combinar culturas distintas en obras de arte, pensamiento y convivencia extraordinarios, que culminan quizás en la Sagrada Familia, donde hallamos una síntesis sublime de las mayores tradiciones artísticas de España.

El mensaje hacia el interior de la comunidad católica que forman 30 millones de españoles, no ha sido muy distinto.

  • El Papa pide a la Iglesia que una su historia a los más pobres, que cada parroquia sea casa abierta a todos, al barrio. Que sirva a los pobres, porque como dice Jesús en el Evangelio, es la más inmediata y verdadera forma de unirse a Cristo.
  • Y especialmente dice que vea a las heridas que la propia Iglesia ha causado por los abusos, que considera una plaga y una llaga abierta, y por tanto se debe intensificar la atención y reparación a las víctimas, así como garantizar que la Iglesia nunca volverá a autoritarismos, clericalismos ni abusos de ninguna forma. El Papa se ha comprometido personal e institucionalmente a sanar esa herida y pide a la Jerarquía española a acelerar los procesos.
  • Y pide unidad en la comunidad eclesial. En primer lugar, revincular a todos los que se hayan sentido expulsados, distanciados o decepcionados por la Iglesia. En segundo lugar, sinodalidad, que significa caminar juntos, y ha llamado a que haya un cambio de mentalidad para constituir comunidades de discernimiento espiritual. Y en tercer lugar ha llamado a evitar cualquier ideologización de la fe o uso partidista, nacionalista o supremacista de la misma.
León XIV en el estadio Santiago Bernabéu

León XIV en el estadio Santiago Bernabéu con la comunidad diocesana. Foto: EFE

Pero por encima de todo quizás lo que nos queda del viaje es el modo de estar y ser del Papa: León XIV es el Papa que Escucha, y eso en este mundo es un mensaje profético de sosiego, paz, amabilidad, racionalidad, discernimiento público. Cuando se hicieron esos silencios casi absolutos entre centenares de miles de personas, se escuchaban los pájaros. Necesitamos hacer silencio en la sociedad española para poder escuchar los pájaros de lo esencial. Escucharnos es un acto de paz, cercanía, descubrimiento y creación común. Que nos escuchen ya implica salir de uno mismo, reconocimiento, confianza, valoración, búsqueda, creatividad, unión. León XIV es el Papa de la Escucha.