Inversión récord de Cáritas en iniciativas de economía solidaria: 157,3 millones de euros, un 8,63% más que el año anterior. Así se recoge en su Informe de Economía Solidaria 2025, presentado ante los medios, con motivo del Día Internacional del Trabajo, en la sede de la Fundación Formació i Treball de Cáritas Diocesana de Barcelona.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Esta cifra representa un aumento del 8,63% respecto a 2024; es decir 12,5 millones de euros más. Del total, 40,4 millones se invirtieron en itinerarios de inserción sociolaboral, que incluyen orientación laboral, intermediación con empresas y formación.
En este campo, la confederación logró en 2025 mejorar su tasa de inserción sociolaboral entre las personas en situación de exclusión social. En concreto, de las 65.560 personas que participaron en alguno de los programas de empleo de Cáritas, el 22,33% (14.639 personas) consiguió insertarse en el mercado laboral, lo que supone dos puntos más que el año anterior.
El perfil de las personas que participaron el pasado año en los distintos programas de empleo de Cáritas se mantuvo similar a años anteriores: la mayoría son mujeres (64%), de más de 45 años (40%), sin estudios o con estudios mínimos (32%) o secundarios (30%). Por su parte, el número de personas procedentes de países no comunitarios fue superior a las nacionales (58%).
Las empresas de inserción de Cáritas emplea a 3.158 personas
Las empresas de inserción de Cáritas ofrecen 3.158 puestos de trabajo y 271 líneas de negocio. Estas actividades -vinculadas al reciclaje textil y de excedentes alimentarios, la gestión ambiental y de residuos, la limpieza, el transporte, la mensajería o la restauración— alcanzaron el pasado ejercicio una facturación total de 92,2 millones de euros.
Proyecto Maná de Cáritas Barcelona. Foto: Vida Nueva
“A través de sus programas de economía solidaria, Cáritas quiere ser testimonio de que hay otra forma de gestionar los asuntos económicos, que es posible poner el cuidado de la vida en el centro a la hora de producir, comercializar, financiar y consumir”, dijo en la presentación Ana Heras, coordinadora del equipo de Economía Solidaria de Cáritas Española.
Por ello, “apuesta y defiende el empleo digno, la economía social, el comercio justo, las finanzas éticas y el consumo responsable”, añadió.
Ante los medios, Heras recordó que “recientes estudios demuestran que a medio y largo plazo el retorno económico de los programas de capacitación profesional y de acceso al empleo llegan a triplicar la inversión realizada”.
“A través de estos proyectos, las personas ganan en autoestima, en reconocimiento social y en acceso a derechos, y además contribuyen de un modo activo al desarrollo económico común a través de su contribución en impuestos y en consumo”, agregó.
En el mismo sentido, insistió en que “entre todos construimos una economía más justa, inclusiva y sostenible cuando elegimos productos de comercio justo y de economía social; contratamos servicios de empresas que promueven la inclusión; generamos oportunidades laborales dignas para personas en situación de vulnerabilidad; exigimos transparencia sobre el impacto social y ambiental de los servicios y productos que adquirimos o consumimos de forma responsable, comprando lo necesario y priorizando alternativas como la segunda mano, la reutilización, el intercambio y la reparación”.
Cáritas, por el comercio justo y las finanzas éticas
Por otro lado, las acciones de comercio justo desarrolladas en 21 Cáritas diocesanas supusieron en 2025 una facturación total de 626.438 euros, un 76% de todo lo invertido.
Esta red cuenta con 41 puntos de venta repartidos por toda España, que funcionan no solo como lugares de comercialización de productos, sino que generan espacios de sensibilización para que los consumidores visibilicen las personas y procesos que hay detrás de cada producto y contribuyan a fomentar un consumo responsable.
En relación con las finanzas éticas, Cáritas anima a invertir en productos socialmente responsables de la banca tradicional, que garantizan un impacto sostenible y medible.
*Rubén Cruz, enviado especial a Barcelona