Tribuna

Dichos y desdichos

Compartir

El papa León XIV ha finalizado su visita pastoral por Africa. Sin duda, que Argelia ha sido un momento muy emotivo, ya que es el lugar donde nació el gran santo de su Congregación, san Agustín. Las ruínas de Hipona han despertado su memoria de estudiante con respecto al Santo y doctor de la Iglesia.



Con gran pesar recorre la zona, puesto que en Camerún, por ejemplo, vive una guerra civil que a la fecha lleva más de seis mil muertos. Y al respecto, el Santo Padre ha criticado a los gobernantes de ese país por eternizarse en el poder sin más. Y al mismo tiempo, pide que se acabe con la corrupción y se deje la situación de violencia. Sobre todo con los cristianos musulmanes, que son los más débiles porque no están armados.

El Papa y Trump

Pero ¿con qué parte del Islam nuestra Iglesia debe dialogar, quizás con los más moderados? Pero son los radicales los más violentos. No obstante, el tema de la semana ha sido la discusión entre el Papa y el presidente Trump. Este último, profirió fuertes insultos y reprimendas porque busca la paz y no apoya la guerra que tiene el presidente de Estados unidos con Irán.

¡Cuál es la trastienda de todos esto? ¿Por qué se genera esta polémica? Horas antes que Trump diera su mensaje al Papa. Hubo tres cardenales de tendencia liberal, se despacharon y criticaron a Trump por cuestiones de la migración y también por la guerra con Irán al calificarla de una “guerra no justa”. Días antes, el Papa había recibido a unos de los colaboradores del presidente Obama y que tramaron elementos esenciales de su política como, por ejemplo, en materia de aborto.

Además, el arzobispo castrense monseñor Roglio, había dicho que la guerra de Irán no era una guerra segura, y dijo a los militares que si recibían ordenes que iban en contra de su conciencia no debían obedecerlas. Al respecto, el Papa afirmó que “Dios no está con quienes empuñan las armas”.

León XIV en el vuelo a Argelia

El Papa saluda a los periodistas durante el vuelo a Argelia. Foto: Vatican Media

Para muchos estas declaraciones eran provocaciones directas contra Trump. Pero como siempre los medios de comunicación, a fines del presidente de EE. UU., tergiversan las declaraciones del Papa. Vance dice que el Papa debió haber dicho: “Dios no está con quienes empuñan la armas en una guerra injusta….”. Asimismo, la Conferencia Episcopal Norteamericana le ha contestado diciendo que eso se sobreentendía de las palabras del Papa, ya que el Pontífice ha de velar por la paz en el mundo y en todas las circunstancias.

¿Guerra justa?

Pero la cuestión de fondo es esta ¿es justa la guerra de Irán? Una de las características que debe cumplir una guerra es que esta sea “defensiva”. Habría que esperar para atacar a Irán una vez que tuviera la bomba atómica la arrojará contra Tel Aviv y matara a un millón de personas ¿En una guerra justa no cabe la opción preventiva? Que es lo que se ha aplicado en Irán.

Algunos dicen que Irán no tenía la bomba atómica, pues si no la tiene entonces por qué motivo se niega a la moratoria que le pidió el presidente Trump, que era de quince años, cuando aceptando esa condición hubiera podido haber parado la guerra, antes de las conversaciones de Ginebra.

Si no quieres tener la bomba atómica, pues renuncia a tu deseo de obtener dicha bomba. Hoy, es necesario tener cuenta que las guerras ya no son lo que eran hace varios siglos. La Iglesia debe tener un discurso autorizado acerca de las condiciones que debe tener un conflicto bélico para ser una “guerra justa”. Por eso, no puede aceptarse las bravatas de alguien como Trump que recorre los medios para decir cualquier cosa, ni menos que se insulte al Papa por cosas que no ha dicho ni hecho.