León XIV ha mantenido este lunes por la tarde un encuentro con obispos, sacerdotes, consagrados y agentes pastorales en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Luanda, donde, tras ser recibido por representantes de la Iglesia local, ha agradecido la labor evangelizadora en Angola y ha llamado a reforzar la fidelidad a Cristo, la vida comunitaria y el compromiso con la paz en un contexto marcado por desafíos sociales y eclesiales.
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“Es para mí una gran alegría encontrarme con ustedes. Gracias por su hospitalidad”, ha afirmado el Papa, añadiendo su agradecimiento por la “labor de evangelización realizada en este país, por la esperanza de Cristo sembrada en el corazón del pueblo, por la caridad hacia los más pobres”.
“Es al Señor a quien le corresponde darles la recompensa. ¡Él jamás olvida sus promesas!”, ha dicho el pontífice, animando a los presentes a vivir la vocación con confianza plena. “¡Vale la pena abrirle nuestro corazón por completo a Cristo!”, ha dicho, advirtiendo de que “quizá podría surgir la tentación de pensar que Él venga a quitarles algo”. “Él no quita nada, y lo da todo. Quien se da a él, recibe el ciento por uno”, ha subrayado.
Construir Angola
A los jóvenes que actualmente se encuentran en formación, el Papa les ha animado a no “tener miedo” a “decir si a Cristo y “moldear íntegramente su vida según la suya”. “No tengan miedo del mañana: ustedes pertenecen totalmente al Señor”, ha insistido.
Por otro lado, el Papa ha señalado que “todos los angoleños, sin excepción, tienen el derecho de construir este país”, pero, recordó, “los discípulos del Señor tienen el deber de hacerlo según la ley de la caridad”.
Además, el Papa ha hecho un llamamiento a la unidad de la Iglesia en Angola señalando que las personas “escuchan más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan”. Por ello, les ha animado a que “alimenten la fraternidad entre ustedes con franqueza y transparencia, no cedan a la prepotencia ni a la autorreferencialidad”.
La familia: cuna de la vocación
En esta línea, el Papa ha pedido que “no se alejen del pueblo, especialmente de los pobres, huyan de la búsqueda de privilegios”, y ha recordado que “la cuna de la vocación ha sido siempre la familia”. Además, ha subrayado que la misión de la Iglesia angoleña está hoy “particularmente ligada al anuncio de la paz”, por lo que debe siempre “promover una memoria reconciliada” y a “educar a todos en la concordia”.
“No dejen de denunciar las injusticias, ofreciendo propuestas inspiradas en la caridad cristiana”, ha concluido el pontífice.