Llamamiento al “perdón en la política” y “no como un buenismo compasivo”. Así lo ha expresado el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en un desayuno informativo en el diario ‘La Razón’ que ha colgado el ‘no hay billetes’.
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En una extensa alocución, el líder de los obispos españoles ha reflexionado sobre el necesario coloquio entre la Iglesia y la sociedad. Haciendo un repaso de la actualidad informativa y de las que ha confesado que son sus últimas lecturas, Argüello ha mostrado su preocupación ante “la crisis de la democracia”.
El mitrado ha tirado del papa Francisco para recordar que la Iglesia está llamada a “cultivar la amistad social”, como escribió el fallecido Jorge Mario Bergoglio en su encíclica ‘Fratelli tutti’. “Hay que fomentar espacios de encuentro para recomponer la democracia”, ha remarcado.
En relación al espacio que debe ocupar la Iglesia en la sociedad, Argüello ha insistido en que, “humildemente, no ha de tener complejos ni vergüenza en ofrecer la referencia ética que nace de un fundamento: el Evangelio”. Y es que, “como Iglesia, queremos ser fieles a todo aquello que defienda la dignidad humana”.
A posteriori, el prelado, en un coloquio moderado por el director del periódico, Francisco Marhuenda, ha respondido a las preguntas del resto de miembros de la mesa: José Beltrán, director de ‘Vida Nueva’ y responsable de la sección de Religión de ‘La Razón’; Francisco Sánchez Paniagua, jefe de Sociedad de ‘Onda Cero’; Menchu Lapeña, jefa de Política y Economía de ‘Antena 3’ y Ángela Vera, periodista de ‘La Sexta’.
Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, en un desayuno informativo en el diario ‘La Razón’
Un ‘tercer grado’
Al ser preguntado sobre la ofensiva de Israrel y Estados Unidos en Irán, el presidente del Episcopado ha señalado que “la guerra de estas horas tiene una característica muy visible: la de un conflicto mundial”. Ante esto, “los atajos o las soluciones fáciles o eslóganes me parecen desacertados”, ha remarcado.
En este sentido, el prelado ha mostrado su preocupación por la legalidad internacional. Al responder sobre la posición que debe tener España en el conflicto, Argüello ha evitado la respuesta cerrada, dejando claro que “sería preocupante que el único proyecto de reconstrucción de la Unión Europea sea el proyecto de rearme”.
En otro orden, cuestionado sobre la posibilidad de que el rey Juan Carlos regrese a España, el líder de los obispos ha sido claro: “Hemos de reconocer que fue el jefe del Estado en un momento importante de nuestro país. Desde ahí, tiene derecho a fijar su residencia en España, siempre que cumpla como cualquier otro ciudadano”.
Defensa de los migrantes
Respondiendo a la posición de la Iglesia ante la regularización extraordinaria de migrantes, Argüello ha destacado que “la acogida del extranjero atraviesa toda la Escritura”. “Nosotros nunca hemos defendido la apertura de puertas indiscriminada y, de hecho, reconocemos el derecho primario de todo ser humano de desarrollar su vida en su país de origen”, ha afirmado.
Y ha continuado: “Desde ahí, la Iglesia defiende que, a los que llegan, hay que acogerlos, protegerlos, promoverlos e integrarlos”. Por eso, “desde la experiencia de Cáritas y ordenes religiosas”, defienden la iniciativa legislativa popular que lleva cinco años coleando y que el Congreso ni siquiera se abrió a debatir, quedando, finalmente, en un real decreto del Gobierno menos exigente que la ILP.
También afirmó ser consciente de que hay a cristianos que la defensa de los obispos a los migrantes no les gusta. “Lo sé porque hago visitas pastorales y me lo han dicho”, ha indicado.
¿El Papa alertó de Vox?
Sobre la publicada alerta del papa León XIV sobre Vox, el prelado fue tajante: “No alertó contra un grupo ni ideología en concreto”. En su explicación, dejando claro primero que las conversaciones con el Pontífice son privadas, dijo que fueron los obispos quienes le expresaron su preocupación ante las propuestas pastorales basadas en el emotivismo.
En este sentido, él fue más allá. “Nos alertó de las ideologías”, ha subrayado. Una alerta que Argüello considera “pertinente”. Y ha justificado su pertinencia echando la vista atrás.
“La teología de la prosperidad corre el riesgo de ser devorada por el capitalismo, como antaño la teología de la liberación corrió el riesgo de ser devorada por el marxismo. Al igual que hoy la teología feminista corre el riesgo de ser devorada por las ideologías de género. O la teología de la colonización puede chocar con la ideología woke”, ha destacado.
En relación al aborto, Argüello insistió también en que “es una falacia hablar del uso del propio cuerpo”. Y agregó: “La defensa de la vida es una línea roja, por eso apelo a la razón a la hora de defender la vida”.
Los abusos, con respuesta “tardía”
Por último, preguntado por José Beltrán sobre los abusos, Argüello ha confesado que “la Iglesia ha sufrido con mucho dolor la realidad de los abusos en su seno, pues está bastante vinculada al ejercicio de la autoridad o un uso bastardo de la confianza que da el ejercicio del ministerio”.
En esta línea, ha afirmado que hay un deseo de dar una respuesta. “Seguramente la respuesta ha sido lenta y tardía, pero todavía estamos esperando que otros sectores den su respuesta, ya sea en el deporte, la educación o en el mundo asociativo en general”, ha aseverado.
Sobre el acuerdo con el Gobierno ha reconocido que, si aún no se ha puesto en marcha, es porque el equipo del Defensor del Pueblo ha pedido tiempo para poder hacer un baremo y criterios estandarizados para las reparaciones.