El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha bendecido una nueva caravana solidaria organizada por la Fundación del Convento de Santa Clara, de sor Lucía Caram, que ha partido este viernes hacia Ucrania, coincidiendo, tal como recoge Europa Press, con el cuarto aniversario del inicio de la guerra, con 21 vehículos, entre los cuales ambulancias, generadores eléctricos, medicamentos y material diverso.
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Bajo el nombre de ‘Caravana de la Bondad’, el acto del 42 Corredor Humanitario a Ucrania se ha celebrado ante la Sagrada Familia con Omella; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el conseller de Acción Exterior de la Generelitat, Jaume Duch; el miembro de la comisión Pontificia para la Protección de Menores y Personas Vulnerables, Juan Carlos Cruz; el cónsul de Ucrania en Barcelona, Oleg Grabovetskyy, y el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, entre otros.
Según Omella, el amor tiene la fuerza suficiente para enterrar el odio y abrir caminos, y cree que esta caravana permitirá “abrir caminos para desarmar el odio, sanar heridas y hacer que la paz sea posible”. “Cada gesto de bondad, cada palabra de consuelo y cada acto de misericordia son semillas silenciosas que Dios hace crecer” en pro de la humanidad, ha destacado Omella, que ha recordado que el Papa Francisco manifestó que la guerra es una derrota para las personas.
No normalizar el dolor
Tras pedir no normalizar el dolor ni acostumbrarse a lo que está pasando en Ucrania tras 4 años de guerra, Duch ha elogiado el trabajo de Sor Lucía Caram y asegurado que los 21 vehículos que parten hacia este país pueden significar “la diferencia entre la vida y la muerte”.
“La defensa de Ucrania es la defensa de una Europa libre, democrática y en paz. Trabajaremos para canalizar ayuda humanitaria, para coordinar esfuerzos con instituciones y para reforzar la cooperación con este país”, ha recalcado el conseller, que ha deseado que la caravana llegue a su destino con seguridad y cumpla su misión.
Collboni viajará a Kiev
Collboni ha manifestado que la paz se tiene que exigir como un derecho que pertenece a todas las personas y ha anunciado que en los próximos meses viajará a Kiev para dar apoyo a poblaciones ucranianas hermanadas con la capital catalana: “Ucrania nos tiene y nos tendrá a su lado, en tiempos de guerra y paz, porque cuando la guerra termine, empezará la reconstrucción”.
Ha recordado que este domingo se ha convocado una manifestación para recordar que “Rusia todavía mata” y ha explicado que Barcelona ha contribuido a esta caravana con el envío de 7 generadores que permitirán aliviar la falta de luz y calefacción que sufren los ucranianos, que se suman a los 10 autobuses de TMB que enviaron tiempo atrás.
Juan Carlos Cruz ha pedido no ser indiferentes ante el dolor y la dureza de la guerra en Ucrania, y ha recurrido al nombre de la caravana para dejar claro que quieren que “la bondad cruce Europa, que ambulancias, generadores y ayudas sean el signo visible de que el bien no se ha rendido”.
Donado por el papa Francisco
También ha concretado que el primero de los vehículos de la caravana fue adquirido y donada por el Papa Francisco, y que tanto él como el actual pontífice, León XIV, han reclamado que no se olvide Ucrania. “La paz es lo más importante que queremos”, ha resaltado el cónsul de Ucrania en Barcelona, que ha agradecido el apoyo y la ayuda recibida, además de concretar que el 24 de febrero en su país celebran el Día de la Plegaria por la Paz.
Al final de su intervención, Grabovetskyy ha entregado un cuadro hecho por artistas ucranianos a Omella con el deseo de que sirva para “cuidar la catedral”, en referencia al templo de la Sagrada Familia.
Un mundo mejor
Por su parte, Pau Relat ha elogiado el trabajo de Sor Lucía Caram y ha confiado en que éste sea el último corredor que deban hacer porque significará “que la guerra ha terminado”. Además, cree que la caravana combina a voluntarios, empresas e instituciones que quieren contribuir a tener un mundo mejor “de forma discreta”, y que todos ellos han confluido en la causa de Ucrania.
Antes de la salida del convoy solidario, se ha celebrado una eucaristía presidida por Omella y un coro de ucranianos ha cantado diversas canciones, entre las cuales el himno de su país.