Zapata Tenor, como es conocido artísticamente, se encuentra inmerso en la promoción de ‘Gigantes’, un álbum que reúne trece canciones icónicas del repertorio en castellano reinterpretadas junto a una orquesta sinfónica. Un disco para “enamorarse ‘pegaos’”, en el que José Manuel Zapata revisita temas de Rosalía, Shakira, Sabina, Serrat o Camilo Sesto. Este trabajo coincide con el reciente final del ‘talent show’ ‘Aria, locos por la ópera’ (RTVE), en el que ha participado como jurado, aportando su experiencia a una nueva generación de cantantes líricos.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
PREGUNTA.- “Conferenciante y ‘showman’, sin ninguna paz interior”. Así se define…
RESPUESTA.- El interior es ese lugar donde está el arte. Y como no tengo paz interior, me obliga continuamente a buscar cosas. No puedo parar de curiosear.
P.- Ha grabado trece canciones: Serrat, Sabina, Shakira, Camilo… ¿Cuál ha sido el criterio?
R.- La idea era elegir canciones cuya belleza pudiera amplificarse con una orquesta sinfónica, que pudiera recrearlas de una forma aún más hermosa de lo que ya eran.
De Raphael a Los Chichos
P.- Dicen que se arranca por Nino Bravo, Raphael… que incluso versiona a Iron Maiden o Los Chichos.
R.- Me encantan Los Chichos. Forman parte de mi juventud. Vengo de un barrio humilde de Granada donde sonaban por todas partes. A la gente de mi edad nos explota la cabeza. Yo tenía todas esas cintas.
P.- ¿Veremos versiones suyas de Bad Bunny?
R.- Eso no lo verán tus ojos. El reguetón es un reflejo del cambio de la sociedad: consumo rápido, dinero rápido, todo inmediato. Eso ha hecho que se quede. Yo no consumo ese “artículo”.
El sueño de cantar ópera
P.- Acaba de terminar con gran éxito ‘Aria, locos por la ópera’…
R.- Es un milagro que, en ‘prime time’ de la televisión pública, se haya apostado por un programa donde la gente sueña con cantar ópera y canta con una orquesta sinfónica en directo.
P.- ¿Dejó de cantar ópera porque pensó que otros lo hacían mejor?
R.- Sigo pensándolo, sobre todo para grabar discos. Hay tenores que cantan muchísimo mejor que yo y pueden aportar cosas nuevas. Por eso decidí grabar otras cosas en las que sí podía aportar algo más personal.
(…)
P.- ¿Qué viene ahora?
R.- Hacer conciertos con este disco junto a orquestas sinfónicas. Y seguir con mi trabajo actual: conferencias motivacionales para grandes empresas.
El Cristo del Silencio
P.- ¿Es creyente?
R.- Recupero la espiritualidad cada Jueves Santo, con el Cristo del Silencio en Granada. A medianoche, con la ciudad apagada, el incienso, el tambor… Yo le canto a ese Cristo. No le hago saeta: le adapto una pieza de zarzuela. Llevo más de treinta años haciéndolo.
P.- O sea, que cree…
R.- Sí, a ratos. A veces me enfado con Dios, pero siempre vuelvo. Como dice la canción, “uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”.