La reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos, que ratifica la expulsión de las ex clarisas de Belorado del monasterio de Santa María de Bretonera, ha propiciado que inicien una campaña para buscar un nuevo convento. Y es que, si se cumplen los plazos previstos, tendrían que desalojar sí o sí el recinto burgalés el próximo 10 de febrero.
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A través de un comunicado, el grupo cismático asegura haber lanzado un “plan de expansión de monasterios” a través de la campaña Queremosunconvento.com, que “pretende conectar con la solidaridad de los españoles”.
Solo quedan siete
“La Iglesia no podrá desmantelar su comunidad: ellas permanecerán firmes ante cualquier adversidad”, asegura Francisco Canals, responsable de comunicación de las ex consagradas, sabedor de que tan solo quedan siete mujeres en el grupo en una comunidad que conformaban quince religiosas antes del cisma en mayo de 2024.
Una vez más, Canals llega a asegurar que las mujeres han sido “señaladas, maltratadas, acusadas y perseguidas simplemente por creer en su propio proyecto de vida”, ignorando los procesos judiciales abiertos vinculados a sucesos como la supuesta venta ilegal de patrimonio o de lingotes de oro.
El comunicador admite que las mujeres afrontan una “situación límite”, por lo que solicita que se les facilite una de las “cientos de construcciones abandonadas donde nadie vive” en la España vaciada. Incluso llega a decir que “no buscan privilegios, solo una salida digna a una situación injusta”.
