León XIV y el Camino Neocatecumenal, frente a frente. Por primera vez. El Papa ha recibido hoy en audiencia a los miembros del Equipo Internacional de esta realidad eclesial: Kiko Argüello, María Ascensión Romero y el Padre Mario Pezzi, acompañados por obispos, sacerdotes y familias.
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En su discurso, les ha recordado que “vivir la experiencia del Camino Neocatecumenal y llevar a cabo su misión exige también, por vuestra parte, vigilancia interior y una sabia capacidad crítica, para discernir ciertos riesgos que siempre acechan en la vida espiritual y eclesial”.
“Ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse superiores”
Según el Pontífice, “proponen a todos un camino de redescubrimiento del Bautismo, y este Sacramento, como sabemos, nos une a Cristo, haciéndonos miembros vivos de su Cuerpo, su único pueblo, su única familia”.
Por eso, “debemos recordar siempre que somos Iglesia y que, si el Espíritu concede a cada persona una manifestación particular, esta se da —como nos recuerda el apóstol Pablo— ‘para el bien común’ ( 1 Co 12,7) y, por tanto, para la misión misma de la Iglesia”.
Y es que “los carismas deben estar siempre al servicio del reino de Dios y de la única Iglesia de Cristo, en la que ningún don de Dios es más importante que otro —excepto la caridad, que los perfecciona y armoniza a todos— y ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse superiores a los hermanos y excluir a quienes piensan diferente”, ha aseverado Robert Francis Prevost.
En sus palabras, León XIV los ha invitado también a “ser testigos de la unidad”. “Su misión es particular, pero no exclusiva; su carisma es específico, pero fructifica en comunión con los demás dones presentes en la vida de la Iglesia; el bien que hacen es grande, pero su propósito es que las personas conozcan a Cristo, respetando siempre el camino y la conciencia de cada persona”, ha remarcado.
El Papa les ha instado a “vivir su espiritualidad sin separarse jamás del resto del cuerpo eclesial, como parte activa de la pastoral ordinaria de las parroquias y sus diversas realidades, en plena comunión con sus hermanos y hermanas, especialmente con los sacerdotes y obispos”. “Avancen con alegría y humildad, sin cerrazón, como constructores y testigos de comunión”, ha puntualizado.
Como ha señalado el Pontífice, “la Iglesia los acompaña, los apoya y les agradece lo que hacen”. Al mismo tiempo, “les recuerda a todos que ‘donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad’ ( 2 Co 3,17)”.
Por lo tanto, “la proclamación del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de actividad pastoral deben estar siempre libres de restricciones, rigidez y moralismo, para que no susciten sentimientos de culpa y miedo en lugar de liberación interior”.
El papa León XIV recibe al Camino Neocatecumenal
Agradecimiento a las familias en misión
Al comienzo de su intervención, Prevost ha puesto en valor que “el carisma y las obras de evangelización y catequesis del Camino Neocatecumenal representan una valiosa contribución a la vida de la Iglesia”.
En este sentido, el Papa agustino ha expresado su gratitud a las familias en misión, que “acogiendo el impulso interior del Espíritu, abandonan la seguridad de la vida cotidiana y se lanzan a la misión, incluso en territorios lejanos y difíciles, con el único deseo de anunciar el Evangelio y ser testigos del amor de Dios”.
Por todo ello, el Papa les ha agradecido “su compromiso, su alegre testimonio y el servicio que prestan en la Iglesia y en el mundo” y les ha animado a continuar “con entusiasmo”.