El abandono y fracaso escolar afectan gravemente a la población gitana en España, donde dos de cada tres jóvenes gitanos no terminan la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Esta alarmante realidad, vinculada a la segregación y a la falta de apoyo social y educativo, amenaza el futuro de miles de niñas, niños y adolescentes de esta etnia. En este contexto, la campaña “La No Vuelta al Cole” busca llamar la atención sobre las barreras que enfrenta el alumnado gitano, marcando un contraste con los habituales mensajes publicitarios que celebran el inicio del curso escolar. La Fundación SM, comprometida con la equidad educativa, ha decidido sumarse a esta campaña liderada por la Fundación Secretariado Gitano.
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Cada septiembre, la vuelta al cole se convierte en una de las épocas más destacadas del año desde el punto de vista comercial y publicitario. Canciones, bailes y ropa nueva llenan los anuncios, promoviendo una imagen idealizada de este momento. Sin embargo, para muchas niñas y niños gitanos, esta vuelta no es motivo de celebración, sino un desafío plagado de obstáculos. La campaña “La No Vuelta al Cole” rompe con esta narrativa optimista, visibilizando las dificultades que enfrentan los estudiantes gitanos para continuar su educación. Desde la falta de referentes culturales en el ámbito escolar hasta el apoyo limitado por parte de sus familias, los jóvenes gitanos lidian con un sistema educativo que, en muchos casos, no se adapta a sus necesidades.
Compromiso de sensibilización
Aunque el proyecto principal de colaboración entre ambas entidades se desarrollará en 2025, con la iniciativa “Cuentos que son puentes: celebrando los 600 años del Pueblo Gitano en España”, la Fundación SM ha querido respaldar también esta acción de sensibilización sobre el abandono escolar.
En palabras de los representantes de la Fundación SM, “es fundamental generar conciencia y redoblar esfuerzos para garantizar que los jóvenes gitanos no queden atrás”. Este compromiso no solo se materializa en campañas de sensibilización, sino también en la destinación de fondos, como los 80.000 euros provenientes del IRPF, para desarrollar proyectos educativos junto al Secretariado Gitano. “El sistema educativo debe ser un lugar donde nadie se quede atrás. Las estadísticas demuestran que muchos jóvenes gitanos no tienen las mismas oportunidades que el resto del alumnado, y eso es algo que como sociedad no podemos permitirnos”, han señalado desde SM. Por otro lado, desde la Fundación reconocen que las barreras para el éxito educativo de los jóvenes gitanos no solo dependen de ellos mismos, sino también de un entorno que a menudo no les brinda el apoyo necesario. “Sabemos que muchos docentes enfrentan dificultades para atender las necesidades específicas de este alumnado, y queremos ser parte de la solución, promoviendo recursos y formación que faciliten su tarea”, afirman.
Barreras educativas: una lucha por la inclusión
Las estadísticas evidencian las dificultades: la tasa de abandono escolar temprano entre la población gitana supera con creces la media nacional. Entre las principales causas se encuentran la falta de apoyo social y familiar, ya que, aunque los padres no suelen oponerse a la educación, muchas veces carecen de herramientas o conocimiento para motivar a sus hijos a continuar estudiando. A esto se suma la segregación escolar, que obliga a muchos estudiantes gitanos a repetir curso y compartir aula con alumnado más joven, generando desconexión y frustración.

