La cárcel de Devoto se prepara para la visita del papa León XIV

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, instó a los internos a vivir esta jornada como un verdadero regalo de Dios

La cárcel de Devoto se prepara para la visita del papa León XIV
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El próximo miércoles 11 de noviembre, el papa León XIV ingresará al establecimiento para encontrarse cara a cara con las personas privadas de su libertad, un hito que marcará un antes y un después en la historia del penal.



Esta histórica visita papal coincide con un proceso de transformación profunda para la institución carcelaria próxima a su cierre definitivo.

En el marco de un plan de traslado masivo, la mayor parte de la población carcelaria ya ha sido derivada da un nuevo complejo penitenciario en Marcos Paz. Actualmente, en Devoto solo permanece un grupo reducido de entre 60 y 80 internos que aguardan este momento único y especial con el Santo Padre.

Devoto 2

Las instalaciones de la histórica cárcel del barrio de Devoto ya están listas para recibir al papa León XIV

Preparativos

Los preparativos pastorales cobraron un impulso profundamente espiritual tras la recorrida realizada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, delegado pontificio para la Comisión Internacional de Pastoral Carcelaria Católica (ICCPPC), junto al capellán del penal, el padre Matías De Martini.

Durante la visita, las autoridades coordinaron con los oficiales del Servicio Penitenciario los espacios donde el Pontífice compartirá este momento de encuentro y cercanía con los internos, un gesto característico del Papa en sus viajes internacionales.

Al dialogar con los internos seleccionados y confirmarles que “el Papa enseguida aceptó visitarlos”, García Cuerva los instó a asimilar el encuentro no como un acontecimiento institucional, sino como un auténtico regalo divino para sus vidas.

“Les propongo que lo disfruten realmente, que no se dejen ganar por los nervios, que ese día realmente puedan captar con toda su alma, con todo su corazón, lo que vayan a vivir”, expresó el arzobispo, y agregó: “Traten de grabar en el alma ese momento, porque de ahí no se va más. Van a tener que sacar la foto con el corazón”.

La inminente llegada de León XIV a Devoto despierta una profunda expectativa pastoral, resignificando los muros del histórico penal como un espacio de reencuentro, segundas oportunidades y profunda sanación espiritual.

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