Hace diez años, ocho de cada diez entidades religiosas inscritas en España eran católicas. Hoy son algo menos de siete de cada diez. El peso de la Iglesia católica en el Registro de Entidades Religiosas ha pasado de aproximadamente el 80,5% en 2016 al 68,2% en 2026, en un contexto marcado por el crecimiento y la diversificación del mapa religioso español.
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El Registro cuenta actualmente con unas 22.000 entidades inscritas, de las que casi 15.000 son católicas, según los datos dados a conocer este jueves por la directora general de Libertad Religiosa, Mercedes Murillo y que ha recogido Europa Press.
Sin embargo, la comparación con una década atrás permite apreciar mejor el cambio. En julio de 2016, el entonces subdirector general de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia, Jaime Rosell, cifraba en 17.400 las entidades religiosas registradas en España y en unas 14.000 las católicas.
Es decir, el número absoluto de entidades católicas ha aumentado ligeramente durante estos diez años, alrededor de un 7%. Pero el conjunto del registro ha crecido mucho más deprisa. Las entidades de otras confesiones han pasado de aproximadamente 3.400 en 2016 a unas 7.000 en la actualidad: más del doble. Como consecuencia, su peso en el registro ha aumentado de alrededor del 19,5% al 31,8%.
De ocho de cada diez a algo más de dos de cada tres
El cambio no implica, por tanto, un descenso del número de entidades vinculadas a la Iglesia católica, sino una transformación del equilibrio entre confesiones. En términos porcentuales, las entidades católicas han perdido algo más de 12 puntos de peso relativo en una década: del 80,5% al 68,2%.
Mientras tanto, el número total de entidades religiosas inscritas ha aumentado cerca de un 26%, desde las 17.400 registradas en 2016 hasta las aproximadamente 22.000 actuales. Dentro de las cerca de 7.000 entidades no católicas aparecen comunidades evangélicas y protestantes, musulmanas, ortodoxas, hindúes y judías, además de testigos de Jehová, mormones y otras confesiones.
Una diversidad que llega primero a los ayuntamientos
Los datos se han conocido durante la presentación de la Guía informativa sobre el registro de entidades religiosas para entidades locales, elaborada conjuntamente por la Fundación Pluralismo y Convivencia y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
La herramienta pretende facilitar a los ayuntamientos la aplicación del régimen jurídico de las entidades religiosas, precisamente en un momento en el que la pluralidad confesional tiene una presencia cada vez mayor en el ámbito local. El secretario general de la FEMP, Luis Martínez-Sicluna, ha recordado que es en los municipios donde estas comunidades desarrollan gran parte de su actividad y mantienen una relación más directa con las administraciones.
“Gestionar adecuadamente la pluralidad”
Para Martínez-Sicluna, los gobiernos locales tienen un papel especialmente relevante a la hora de garantizar que la libertad religiosa pueda ejercerse en condiciones de igualdad y que la diversidad sea gestionada desde la inclusión y el respeto al pluralismo.
“Gestionar adecuadamente la pluralidad no consiste únicamente en resolver problemas cuando aparecen; significa también crear espacios de diálogo, fortalecer la cohesión social y garantizar el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales”, ha señalado. La guía ofrece por ello recursos para que las administraciones locales puedan actuar con mayor seguridad jurídica y afrontar situaciones relacionadas con la diversidad religiosa sin tener que improvisar respuestas.
“La experiencia de unos puede ayudar a otros”
La iniciativa se integra además en el programa Municipios por la Tolerancia, una red que busca compartir experiencias y buenas prácticas entre ayuntamientos. “La experiencia de unos puede ayudar a otros. Las soluciones desarrolladas por un ayuntamiento pueden servir de inspiración para muchos más”, ha destacado Martínez-Sicluna.
El secretario general de la FEMP ha insistido también en que “la cooperación entre administraciones locales resulta fundamental para avanzar en políticas públicas cada vez más eficaces e inclusivas”.
Por su parte, la directora de la Fundación Pluralismo y Convivencia, Inés Mazarrasa, ha señalado que son precisamente las entidades locales las primeras que tienen que afrontar muchas de las cuestiones prácticas relacionadas con el uso de recursos y edificios públicos. La finalidad de la guía, ha explicado, es dotarlas de conocimientos especializados y formación para poder responder desde la igualdad de trato y el respeto al pluralismo.
