James Talarico, primer senador demócrata en Texas en 38 años. Foto: EFE
Este 3 de noviembre ha marcado un antes y un después en la era de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Todo después de que, en las ‘midterms’, las elecciones de mitad de mandato, los republicanos hayan sufrido un batacazo histórico, viendo cómo los demócratas se han hecho con el control del Senado y la Cámara de Representantes.
Algo clave en un sistema de contrapesos como el estadounidense, donde ciertas atribuciones presidenciales se verán ahora mermadas. Además de que los comicios también han deparado otro dato a tener muy en cuenta: muchos gobernadores serán ahora demócratas, perdiendo los republicanos bastiones tradicionales como Texas, Kansas, Iowa o Carolina del Sur.
Ante esta innegable ola azul, el siempre beligerante Trump no ha tenido más remedio que aceptar los dispuesto por los ciudadanos las urnas. Eso sí, fiel a su estilo, ha culpado de los malos resultados a sus candidatos locales y ha insistido en que, de haber figurado él en las papeletas, habría obtenido “una victoria aplastante”.
En las primeras horas tras conocerse los resultados (en la madrugada local), la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) aún no se había pronunciado. Eso sí, aún resonaba el comunicado que los prelados habían publicado unos días antes al conocerse que su compatriota, León XIV, había votado por correo. Tras confirmarlo la Santa Sede, se trataba de un hecho histórico, pues no hay constancia de que ningún otro predecesor se haya sumado a este procedimiento democrático siendo pontífice.
Para el Episcopado, es un gesto más que significativo, pues, “como católicos y estadounidenses, tenemos la dicha de poder participar en la vida política y pública de nuestra nación”.
De hecho, la propia USSCB “ha estado animando a los católicos a ejercer su derecho al voto y a hacerlo anteponiendo nuestra fe a la política. Al votar, nuestro Santo Padre nos da el ejemplo que anima a cada ciudadano a ejercer su responsabilidad cívica”.
En ese sentido, “no se trata de por quién se vota, sino de animar a los católicos a que guíen su conciencia al prepararse para votar y a que, al hacerlo, defiendan la dignidad humana y el bien común”.
Concretamente, Robert Prevost, que sigue inscrito en el censo electoral de Illinois, ha votado en el condado de Kill, en Chicago. Además, la Santa Sede detalló en un comunicado que, “como ciudadano”, León XIV ha ejercido su derecho al voto “cada vez que ha tenido la oportunidad”. Lo que también incluye sus muchos años en Perú, como misionero y obispo, al tener la doble nacionalidad.
Associated Press, en una encuesta a pie de urna que ha publicado Washington Post, explica que “el giro a la izquierda se extendió a todos los grupos demográficos y geográficos”. Pero, en comparación con las presidenciales que auparon a Trump nuevamente al poder en 2024, ahora, quienes más se han volcado con los demócratas han sido “los latinos, los católicos y los menores de 30 años”.
En otra encuesta realizada en 45 estados, NBC News ha concretado que los católicos han votado en un 48% a los demócratas, por un 50% que se ha posicionado a favor de los republicanos.
Con todo, este casi empate técnico es una tendencia a tener muy en cuenta, pues, entre los protestantes, los representantes trumpistas se habrían llevado un 60% de los apoyos, por un 38% de los demócratas.