“Somos más de lo que quieren hacernos creer”, dijo el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, a los jóvenes en el Santuario de Teresita de Los Andes
El arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, presidió la Eucaristía en el Santuario de Teresita de Los Andes, con más de 20 mil peregrinos, en su mayoría jóvenes. Esta vez con una drástica modificación de última hora.
Desde 1990, el penúltimo sábado del mes de octubre se realiza la ‘Peregrinación Juvenil: de Chacabuco al Carmelo, un camino de Santidad’, caminata de 27 kilómetros que se inicia en Casas de Chacabuco hasta Auco, lugar donde está el Santuario. Este año el pronóstico meteorológico anunció malas condiciones climáticas que hacía peligroso realizar la caminata. El arzobispado de Santiago, entonces, tomó la decisión de suspenderla, manteniendo las actividades en el Santuario mismo y programó una Eucaristía para las 14 horas.
“Como Iglesia, reafirmamos nuestro compromiso con el cuidado de la vida, la seguridad de las personas y la solidaridad con quienes hoy enfrentan las consecuencias de esta emergencia”, dice el comunicado que informa la suspensión de la peregrinación.
Miles personas, desde muchas ciudades del país, vivieron una jornada diferente. La suspensión de la caminata modificó una tradición profundamente arraigada entre los jóvenes, pero no impidió que esos miles de personas llegaran directamente al Santuario para encontrarse, rezar y compartir su fe. Más de 20 mil peregrinos, en 300 buses, mantuvieron esta tradición.
Para muchos, esta experiencia recordó que peregrinar no consiste únicamente en recorrer kilómetros, sino también en emprender un camino interior. En el silencio de la adoración, en la oración junto a la cripta, en el sacramento de la reconciliación y en la generosidad de los voluntarios, los peregrinos encontraron distintas maneras de acercarse a Cristo.
Agustín Mena, de Santiago, destacó el esfuerzo que significó reorganizarse tras conocer la suspensión de la caminata. “Contra todo pronóstico, pudimos llegar al Santuario igual”, señaló. Para el joven, compartir esta experiencia en comunidad y acercar a otros jóvenes a la historia de Santa Teresa de Los Andes demuestra “nuestro compromiso como católicos con la fe”.
Desde las 6 de la mañana comenzaron a llegar los primeros peregrinos a Auco. La animación de distintos movimientos juveniles dio la bienvenida con cantos y espacios de recogimiento. Tras la Eucaristía de las 8 horas en el monasterio, cientos de fieles acompañaron en silencio y al son de las campanas la procesión del Santísimo Sacramento, encabezada por el rector del Santuario, padre Rodrigo Aguirre, hasta la carpa de adoración.
Durante la mañana, jóvenes y familias se acercaron a rezar ante el Santísimo, mientras la cripta de Santa Teresa de Los Andes recibió a numerosos visitantes que quisieron detenerse ante el lugar donde descansan sus restos. Las confesiones y la pastoral de escucha ofrecieron también oportunidades de reconciliación, acompañamiento y reflexión personal.
El cardenal Fernando Chomali presidió la celebración en el Santuario de Teresita de los Andes: Foto: Arquidiócesis de Santiago
A las 2 de la tarde se inició la Eucaristía central presidida por el cardenal Chomali, y concelebrada con sus auxiliares Luis Migone y Alberto Lorenzelli, con miles de participantes, en su mayoría jóvenes.
El prelado llamó a vivir la fe con convicción y expresarla en acciones concretas de amor y servicio. “Los católicos somos más de lo que quieren hacernos creer que somos”, afirmó, recordando que ser católico es una vocación que debe vivirse en profundidad, “amando a Dios y sirviendo al prójimo”. Subrayó que la fe debe manifestarse en obras, porque “solamente viendo las obras las personas van a creer”.
También destacó la necesidad de construir “una Iglesia misionera, una Iglesia servidora, una Iglesia que se compromete con Dios”, que no permanezca encerrada en sí misma, sino que participe activamente en la sociedad y contribuya a los grandes debates del país desde su visión de la dignidad humana, reconociendo a cada persona como un ser creado a imagen y semejanza de Dios y redimido por Cristo.
Más adelante, el Cardenal invitó a los peregrinos a contemplar la belleza de la creación y descubrir en ella la presencia amorosa de Dios. “Miren esa montaña verde maravillosa. ¿Quién la creó? Dios. Miren a su compañero del lado. ¿Quién lo creó? Dios”, expresó. “Hermanos y hermanas, la razón última de nuestra existencia es el amor de Dios”, afirmó, animando a los presentes a regresar a sus hogares con una certeza fundamental: “Dios te ama. Dios te ama hasta el punto que ha dado a su Hijo. Nos ama hasta el extremo”.
Hacia el final de su homilía, el arzobispo invitó a los jóvenes a no dejarse dominar por la tecnología: aprender a desconectarse de las pantallas, a recuperar el silencio y a disponer de espacios para la reflexión, la oración y el encuentro verdadero con los demás. Afirmó que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés, y que es necesario evitar que su uso excesivo termine desplazando los vínculos humanos, la vida familiar y la capacidad de encontrarse con Cristo.
Finalmente, el arzobispo Chomali recordó que «la razón última de nuestra existencia es el amor de Dios» y llamó a construir una sociedad con valores sólidos y esperanza.
Ricardo Figueroa, delegado presidencial provincial de Los Andes, señaló que “estamos celebrando una gran fiesta de la espiritualidad y de la fe, junto a familias, niños, jóvenes y adultos mayores que llegaron a manifestar su cariño a Santa Teresita. Como autoridades estamos muy conformes de haber coordinado las condiciones para que el encuentro se realizara de forma segura. Aunque la caminata no pudo llevarse a cabo por el clima, la comunidad comprendió el llamado a trasladarse en vehículos y buses: llegaron más de 300 buses y el recinto está lleno de personas comprometidas con un camino de valores y esperanza”, destacó.