Encuentro por los diez años de Amoris laetitia. Foto: EFE
“Ninguna familia está constituida de una vez por todas, ninguna es perfecta; cada una está llamada a dejarse transformar por la acción de Dios en su vida cotidiana para llegar a ser signo de la presencia de Dios en el mundo”. Así lo ha sentenciado hoy Véronique Lonchamp, ex delegada de Pastoral Familiar de la Conferencia Episcopal Francesa, durante su ponencia en la cumbre ‘Amoris laetitia’ en el Vaticano.
La experta en Pastoral Familiar ha compartido la palabra con el cardenal arzobispo de Tabora (Tanzania), Protase Rugambwa, para aportar luz a la Asamblea sobre cómo acoger y reconocer el amor conyugal y familiar como impulso para la misión diez años después de la publicación de la exhortación del papa Francisco.
Antes de las dos intervenciones, se ha leído un mensaje dirigido al Papa ante su intervención quirúrgica para transmitirle su cercanía y afecto: “Lo acompañamos con nuestra oración, deseándole una pronta recuperación y encomendándolo al Señor, junto con todos aquellos que cuidarán de usted”.
Asimismo, le han mostrado su agradecimiento por “haber querido este encuentro y por habernos animado a escuchar a las familias y los caminos que recorren nuestras Iglesias. Al continuar nuestros trabajos, lo sentimos cercano y llevamos con nosotros su cuidado por las familias de todo el mundo”.
Por su parte, el cardenal prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Kevin Farrell, ha intervenido brevemente para señalar que, “a través de las realidades más concretas de la vida familiar cristiana, la misión de la Iglesia se hace cercana a todas las familias del mundo, que comparten muchas de las mismas alegrías y pruebas”.
En el mismo sentido, el purpurado ha recalcado que, “a través de su fe vivida, las familias pueden llevar la ternura de Cristo a quienes están solos o cuyas vidas han sido marcadas por la fragilidad y las dificultades”.
Ya en su intervención, Lonchamp, tras dar cuenta de casos de éxito en la pastoral familiar gala, ha hecho hincapié en que, “dado que conocen desde dentro las alegrías y las dificultades, la palabra de los esposos es insustituible; solo ellos pueden dar testimonio de la vocación conyugal a partir de la experiencia vivida”.
Para la experta, “reconocer a las familias como sujetos activos invita a la Iglesia a recibir de ellas una experiencia insustituible del amor, la fidelidad, la educación, la fragilidad y el perdón”. “No se trata solo de confiarles más responsabilidades pastorales. La Iglesia está llamada también a recibir de ellas un saber hacer que brota de su propio modo de ser”, ha subrayado.
Por ello, ha insistido en que “es esencial apoyar a las familias en su vocación misionera”. Sin embargo, “la cuestión no es solo lo que la Iglesia puede hacer con ellas, sino también reconocer lo que la Iglesia recibe de ellas. Cuando las familias son reconocidas como verdaderos protagonistas de la misión, ayudan a la Iglesia misma a ser más sinodal, misionera y atenta a las personas”, ha concluido.
El cardenal Rugambwa ha comenzado su alocución con una pregunta: “A diez años de ‘Amoris laetitia’, ¿qué hemos aprendido sobre el papel misionero de las parejas y de las familias mismas?”.
Dejando la pregunta en el aire y con la experiencia de la Iglesia africana, el purpurado tanzano ha hecho una defensa cerrada de la exhortación de Francisco: “Todos conocemos el impulso que ha generado, provocando una oleada de renovación y fortalecimiento de la pastoral familiar, en sus múltiples formas”.
Para Rugambwa, “además de adoptar un enfoque centrado en la familia, muchas diócesis y parroquias han encontrado en ella un estímulo para el desarrollo y la atención no solo a la preparación al matrimonio, al acompañamiento de las parejas y las personas que se han vuelto a casar, sino también al compromiso en otras actividades pastorales”.
“La familia se ha revelado como el punto de encuentro de todos los ámbitos del ministerio pastoral. De hecho, la familia es considerada claramente como cruce donde se encuentran las generaciones, donde se transmiten los valores, donde se vive la fe y donde se forja el futuro tanto de las personas como de la sociedad. Sin duda, las familias y las parejas se involucran en diversos ministerios”, ha aseverado.
En el mismo sentido, el purpurado considera “alentador observar que, a través de movimientos, asociaciones y diversos grupos de fieles, se promueven diferentes enfoques pastorales centrados en la acogida, el acompañamiento y el discernimiento de las necesidades de las personas, ya sean bautizadas o no, casadas o que se hayan vuelto a casar”.
Encuentro por los 10 años de Amoris laetitia en el Vaticano. Foto: Vatican Media
En su opinión, “el acompañamiento pastoral y el discernimiento de personas individuales y de grupos de personas, en la diversidad de su estado de vida, han sacado a la luz realidades que hasta entonces podían pasar desapercibidas. Es aquí donde vemos el paso de las familias y las parejas de simples destinatarios de la pastoral a participantes activos y sujetos corresponsables de la misión de la Iglesia”.
Tras esta reflexión, Rugambwa ha vuelto a dejar una pregunta en el aire: “¿Cómo deben reconocerse y desarrollarse posteriormente los diversos ministerios que están surgiendo y que involucran a las familias, así como qué pasos concretos deben realizarse?”.
Según el purpurado, “la participación de las familias como sujetos activos de la acción pastoral está respaldada por las experiencias concretas que les han permitido madurar como cristianos fieles y comprometidos, experiencias que pueden aprovecharse no solo en su esfuerzo por apoyar el crecimiento de la misión, sino también para plasmar la formación de quienes están llamados a acompañarlas”.
En otro orden, Rugambwa se ha preguntado si en esta último década “se les ha asignado a las parejas y a las familias de nuestras comunidades un papel más activo en la formación de los seminaristas, los diáconos y otros agentes pastorales. “Preguntémonos si, a partir de su participación, hemos aprendido algo nuevo al respecto y qué pasos ulteriores se podrían dar”, ha subrayado.