Cono Sur

Inauguración en Chile de la Granja Misericordia que rehabilita a personas con adicciones

| 31/08/2026 - 08:00

La ciudad de Rengo acoge este centro de servicio estructurado a partir de tres pilares: la fe, la vida fraterna y el trabajo





Fue una fiesta. Más de 400 personas participaron en la Dedicación de la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús, de la Granja Misericordia, cercano a la ciudad de Rengo, a 110 kilómetros al sur de Santiago de Chile. La Misa Solemne fue presidida por el obispo de Rancagua, Guillermo Vera, y el párroco de Rengo, Pedro Pedraza, junto a varios sacerdotes y seminaristas.



Antes de comenzar la celebración, Romain de Chateauvieux, fundador de Misericordia, dijo que este proyecto fue tomando forma a través de distintas personas, circunstancias, verdaderos milagros de Dios. Así, la Fundación Misericordia logra inaugurar “La Granja Misericordia”, como un nuevo espacio de rehabilitación para personas que sufren adicciones al alcohol y las drogas, en un terreno de 25 hectáreas, entregado en comodato por las Hermanas Benedictinas de Rengo.

Oración, trabajo y fraternidad

La propuesta de La Granja se estructura en torno a tres pilares: oración, trabajo y fraternidad. La vida cotidiana contempla responsabilidades en el campo y en la construcción, cumplimiento de reglas, convivencia y espacios para compartir con los demás.

El método es la “Cristoterapia”, que busca abordar las heridas que están detrás de las adicciones a través de la oración, el trabajo de la tierra y la vida comunitaria. La rehabilitación no se plantea solamente desde una dimensión terapéutica o social, sino desde la convicción de que la persona puede recuperar su vida cuando vuelve a descubrir su dignidad, el amor de Dios y la posibilidad de una vida nueva.

El proyecto ofrece un lugar donde una persona pueda alejarse de los contextos que han marcado su historia, recuperar rutinas, asumir responsabilidades, reconstruir vínculos y volver a descubrir su dignidad de hijo de Dios y su vocación. Allí se busca que cada persona pueda experimentar el Amor de Dios en un espacio de acogida y comunidad.

En mayo pasado, el obispo de Rancagua presidió la bendición de la primera piedra de la futura Granja de Misericordia. “Jesucristo es la piedra angular; Él ha inspirado esta obra y para su gloria se quiere levantar”, expresó durante la ceremonia en esa ocasión.

El obispo de Rancagua, Guillermo Vera, destacó que Jesús Eucaristía debe estar en el centro de toda la comunidad

Jesús Eucaristía en el centro

Esta vez la celebración reunió a vecinos de las poblaciones de sectores de muy banjos ingresos, en Santiago, La Pincoya y Bajos de Mena, donde Fundación Misericordia ya tiene programas activos. Además, asistieron personas que han vivido de cerca la realidad de las adicciones, sostenedores y colaboradores del proyecto, colegios de la zona, misioneros, familias y miembros de la comunidad local.

Al finalizar la Misa, se vivió un momento de gran significado: Vera entregó las llaves del sagrario a Cristóbal Avilés y Pilar Paul, matrimonio responsable de conducir la misión de La Granja. Al entregárselas, el obispo destacó que se trataba de las llaves más importantes que quedarían bajo su responsabilidad, recordando que Jesús Eucaristía debe estar en el centro de la vida cotidiana de esta comunidad.

También durante el encuentro fueron presentadas las dos primeras personas que ese mismo día comenzarían su camino en La Granja, junto a los dos misioneros solteros que los acompañarán durante este proceso. En un profundo momento de oración, se invocó al Espíritu Santo sobre los cuatro hombres, con el canto de todos los presentes. Luego de eso, los nuevos integrantes compartieron ante toda la asamblea parte de su historia y las razones que los llevaron a tomar la decisión de comenzar este camino.

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