La Coordinación Nacional de Pastoral Indígena (CONAPI), organismo de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), expresó su profunda indignación y dolor ante los graves acontecimientos ocurridos en el distrito de Corpus Christi, donde reside la comunidad indígena Y’apo del pueblo Ava Guarani, en la que resultaron muertos el líder indígena Antonio Carrillo y del docente Catalino Correa.
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La entidad, conformada por miembros de los equipos diocesanos que trabajan con las comunidades indígenas de todo el territorio, emitió un comunicado en el que exige una investigación exhaustiva y trasparente.
En el mensaje expresó que “no puede permanecer indiferente ni guardar silencio. La pérdida de vidas humanas en el contexto de un conflicto que involucra a una comunidad indígena constituye un hecho de extrema gravedad que exige una respuesta firme, responsable y transparente de las instituciones del Estado”.
Manifestaron sus condolencias y su solidaridad, no solo a las familias de los fallecidos, sino también a toda la comunidad que los cobijó.
Responsabilidad estatal
Asimismo, instaron y exigieron a las autoridades correspondiente a realizar una investigación exhaustiva, objetiva, independiente, imparcial y transparente, que permita dilucidar, con absoluta claridad, qué ocurrió realmente en la comunidad indígena Y’apo.
Pidieron establecer en qué circunstancias se produjeron los hechos, quienes intervinieron, cómo actuaron las fuerzas, qué decisiones adoptaron antes, durante y después del operativo, y si se respetaron los protocolos, las garantías constitucionales y los derechos humanos. También solicitaron conocer quiénes son los responsables.
La Coordinación Nacional de la Pastoral Indígena de Paraguay exigió respuestas ante el operativo Redención en la comunidad indígena Y’apo – Foto: ABC
Sostuvieron que las familias de las víctimas, la comunidad indígena Y’apo y toda la sociedad del Paraguay tiene derecho a conocer la verdad.
“Cuando se pierde una vida humana, y más aún cuando existen circunstancias que deben ser esclarecidas, el Estado tiene la obligación de investigar hasta las últimas consecuencias”, remarcaba el mensaje de la CONAPI.
Cuidar la vida y los derechos
Antes de concluir el mensaje, recordaron que el Estado paraguayo tiene la responsabilidad de garantizar la vida, la integridad física y la seguridad de las personas, así como de proteger los derechos de los pueblos indígenas reconocidos por la Constitución Nacional, de manera efectiva.
Finalmente, hicieron un llamado urgente a implementar medidas de protección inmediatas para la comunidad Y’apo de Corpus Christi y a prevenir cualquier otro acto de violencia.
Por su lado, desde el Episcopado Paraguayo acompaña de cerca las realidades de las comunidades indígenas. Agregaron que los interpela profundamente como sociedad naturalizar la violencia, el despojo y la vulneración de sus derechos históricos. Y remarcaron que “Toda vida es sagrada”.
