Europa

El Vaticano confirma la destitución del “párroco de los migrantes” en Italia tras una década de polémicas

| 24/08/2026 - 12:14

El sacerdote Massimo Biancalani ha sido destituido como encargado de dos parroquias de Pistoia en las que albergaba a inmigrantes





El Dicasterio para el Clero del Vaticano ha puesto fin a uno de los capítulos más mediáticos y controvertidos de la Iglesia italiana en los últimos años. La Santa Sede ha rechazado el recurso presentado por el sacerdote Massimo Biancalani, confirmando su destitución definitiva como párroco de las iglesias de Santa Maria Maggiore en Vicofaro y San Niccolò en Ramini, ambas en la ciudad toscana de Pistoia.



Una década de acogida y tensiones

Desde el año 2015, la parroquia de Vicofaro se convirtió en un símbolo nacional del debate sobre la inmigración en Italia. Massimo Biancalani abrió las puertas de las dependencias parroquiales, e incluso de la propia iglesia, para dar refugio a inmigrantes sin hogar. El proyecto llegó a albergar a más de 200 personas simultáneamente, un experimento de “acogida sin fronteras” que le valió el apodo del “párroco de los migrantes”.

Sin embargo, la masificación trajo consigo graves problemas. Las autoridades denunciaron en varias ocasiones deficiencias higiénico-sanitarias y hacinamiento. Paralelamente, la situación generó fuertes tensiones sociales: protestas vecinales, el abandono de los feligreses tradicionales que dejaron de acudir a misa, y una intensa campaña de presión por parte de grupos y partidos políticos de derechas.

El recurso al Vaticano

El proceso que ha culminado con su destitución no responde a infracciones disciplinarias ni es un “castigo” directo por acoger inmigrantes, sino que se basa en razones de gobierno pastoral. Tras años de fricciones, el entonces obispo de Pistoia, Fausto Tardelli, propuso a Biancalani en el verano de 2024 dejar las parroquias y asumir un cargo en la Oficina Misionera diocesana. Esta solución buscaba separar la gestión parroquial ordinaria de la labor asistencial, permitiéndole continuar con su vocación solidaria.

Biancalani se negó a abandonar a los migrantes y rechazó el traslado. Ante esta negativa, el obispo le revocó la representación legal de la parroquia. El sacerdote decidió entonces agotar la vía eclesiástica y presentó un recurso ante la Santa Sede basándose en el Derecho Canónico, que ahora ha sido desestimado de forma irrevocable.

“La Iglesia no nos ha protegido”

La reacción de Massimo Biancalani no se ha hecho esperar. Tras conocerse la resolución, el sacerdote se mostró decepcionado y cargó duramente contra la jerarquía eclesiástica: “En nuestro caso, la Iglesia no nos ha protegido. Ha aceptado el chantaje de la política”, declaró Biancalani a través de sus redes sociales y en entrevistas a medios italianos como Il Giornale. “He sido vejado como cualquiera que se haya expuesto sobre el tema de los migrantes. Al Papa le diría que nosotros hemos aplicado el evangelio”, recogió la agencia Adnkronos.

Biancalani, que en los últimos tiempos había intentado replicar el modelo de acogida en su otra parroquia, la de Ramini, dando cobijo a cerca de 50 personas, teme ahora que el nuevo obispo de Pistoia ponga fin a esta experiencia.

Por otro lado, la decisión ha sido celebrada por sus detractores políticos. El vicepresidente del Gobierno italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, quien mantuvo sonados desencuentros con el sacerdote en el pasado, celebró la noticia en la red social X: “El cura de los clandestinos deja Vicofaro. El tiempo da la razón”.

Foto compartida por Massimo Biancalani en sus redes sociales.

Etiquetas: Italiamigrantes
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