Cono Sur

El cardenal chileno pidió un gran diálogo nacional y vinculante

| 24/08/2026 - 15:00

Fernando Chomali, al presentar su carta a empresarios, les señaló que sus acciones pueden cambiar la vida de muchas personas





Más de 400 empresarios y altos ejecutivos de empresas llegaron hasta el arzobispado de Santiago a escuchar al cardenal Fernando Chomali en la presentación de su carta “La empresa promotora del bien común”.



Cuidar y promover la dignidad de las personas

En 20 páginas, el documento del arzobispo reconoce a las empresas privadas como una fuente principal del desarrollo económico del país y de generación de empleo. Plantea que, precisamente por ese rol, su responsabilidad va más allá de los resultados económicos y que la empresa debe entenderse como una comunidad de personas llamada a contribuir al bien común.

El cardenal señala que el beneficio es un indicador legítimo de que los factores productivos se emplean bien, pero advierte que no es el único ni el más decisivo: “Podemos tener balances positivos con personas ofendidas en su dignidad”. Agrega que la empresa está llamada a cuidar y promover la dignidad de la persona y a generar espacios de confianza, trabajo en equipo y justicia.

El documento consta de 2 partes: “Fundamentos para pensar la vida del empresario y las dinámicas de la empresa”, y “Retomar el rumbo: la promoción de la magnífica humanidad y sus desafíos”, además una introducción y una conclusión.

En la segunda parte, Chomali se pregunta: “¿Qué elementos tener en cuenta para construir juntos una sociedad más justa?”. Esboza los siguientes:

  • La promoción del desarrollo humano integral;
  • La persona al centro de nuestra praxis empresarial;
  • Fomentar el rol del Estado como empresario indirecto; y
  • El trabajo, clave de la cuestión social: el gran desafío que surge para la empresa.

En relación al trabajo, el cardenal indica que “Tal vez no haya mejor política pública que promover la creación de empresas. Es un gran motor, sino el mejor, para el desarrollo del país”. Y agrega: “La relación entre los empresarios y el futuro de Chile es significativa, pues su acción tiene la capacidad de cambiar la vida de miles de personas, también la de aquellas más vulnerables”. Manifiesta especial preocupación por el desempleo juvenil y plantea la necesidad de avanzar en oportunidades laborales para migrantes, personas privadas de libertad, quienes ya han cumplido su condena y personas con capacidades diferentes.

Deuda con la participación de la mujer

Al referirse a “la mujer, la familia y el trabajo”, Chomalí dice que “una adecuada síntesis de la acción de la mujer en el mundo del trabajo debe considerar el aporte fundamental e insustituible que ella realiza” y agrega que “estamos en deuda toda vez que las mujeres reciben menos salarios que los hombres haciendo un mismo trabajo. ¡Sin mencionar cuánto falta para su real incorporación en la toma de decisiones de las empresas!”

El arzobispo afirma, en su carta, que la eficiencia, la reducción de costos y la competitividad son objetivos legítimos, pero que no pueden alcanzarse sacrificando la dignidad de las personas.

También reconoce el aporte que numerosas empresas y empresarios realizan al país a través de iniciativas sociales, educacionales y filantrópicas, e invita a quienes aún no han incorporado la solidaridad como parte de la vida empresarial “a que lo hagan porque con su acción mejorarán de manera directa y radical la vida de muchas personas”.

Gran diálogo nacional

En su encuentro con los empresarios para presentarles la Carta, en un tono cercano, Chomali aclaró que no ve a los empresarios como un “cajero automático” para la caridad, sino como agentes de corresponsabilidad social.

También remarcó que los problemas del país, como la crisis en infancia, cárceles y empleo, no son aislados, “no existen empresas sanas en sociedades enfermas”, afirmó. Denunció que el problema de Chile no radica en la falta de recursos económicos, sino en deficiencias de gestión y en una severa “falta de mística”. Además, señaló que es urgente incorporar a la mujer en la alta toma de decisiones y acoger la maternidad como un bien absoluto, nunca como una amenaza.

El cardenal Fernando Chomali presentó una carta a los empresarios

En ese contexto, el cardenal propuso articular de forma urgente un gran diálogo nacional y vinculante que siente a la misma mesa a gremios empresariales, sindicatos de trabajadores, al Gobierno y a la Academia y universidades. En sus canales oficiales, Chomalí reforzó este llamado diciendo que “llegó la hora de un diálogo sereno y desideologizado entre el gobierno, los empresarios, los sindicatos y las universidades” para poner la dignidad humana en el centro del Chile del futuro.

Al término del encuentro, la presidenta de la Unión Social de Empresarios y Ejecutivos de Empresas (USEC), Francisca Valdés, dijo que esta carta invita “a una reflexión profunda y especialmente necesaria hoy: cómo ejercer un liderazgo empresarial que ponga en el centro la dignidad de las personas, la integridad y el bien común. El desafío no es solo preguntarnos qué empresas queremos construir, sino también qué sociedad queremos dejar a las próximas generaciones”.

El empresario y exministro Alfredo Moreno dijo que el documento llega en un “momento muy necesario” ante las tensiones de la automatización. Valoró que devuelva la prioridad a la esencia humana y que defina la empresa no solo como negocio, sino como una vocación.

Richard von Appen, presidente de la naviera Ultramar, se mostró impresionado por la masiva convocatoria y reconoció que el gremio debe actuar ante la falta de esperanza y de oportunidades” en la juventud. Instó a recuperar valores como el mérito, el esfuerzo y la honestidad en el sector privado.

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