La diputada Florence Eshalomi asume también la cartera de Sinhogarismo, impulsada por su propia experiencia de vida y su firme convicción cristiana
Florence Eshalomi en un acto público. Foto: Florence Eshalomi
La diputada por Vauxhall y Camberwell Green, Florence Eshalomi, católica practicante, ha sido nombrada nueva Ministra de Fe del Reino Unido. Designada por el Ministerio de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Eshalomi asume también el cargo de Ministra de Sinhogarismo, sucediendo a Gerard Lemos. Su nueva cartera gubernamental abarca áreas clave como la democracia, las comunidades y la fe.
Entre sus principales responsabilidades se encuentran la participación de las comunidades religiosas, la cohesión social, la integración, las políticas electorales y la lucha contra el extremismo, así como el abordaje de la falta de vivienda y de las personas que duermen en la calle. Estas últimas son prioridades absolutas para el Primer Ministro, lo que coincide con los recientes anuncios de acciones inmediatas y una mayor financiación para erradicar el sinhogarismo antes de Navidad.
El compromiso de la nueva ministra con la Iglesia es visible. Además de ser miembro del grupo Cristianos en el Parlamento y presidenta de Amigos de Cafod, Eshalomi ha hecho pública la importancia de su parroquia. Creció en Brixton, donde la parroquia de Nuestra Señora del Rosario ha sido el gran ancla de su vida. En esa comunidad fueron bautizadas sus hermanas, allí mismo ella recibió su primera comunión y confirmación, contrajo matrimonio, bautizó a sus propios hijos y se celebró el funeral de su madre, según señala The Tablet.
Para Eshalomi, este templo católico representa un lugar seguro donde puede conectar con Dios. Asimismo, la ministra valora profundamente la libertad de culto que existe en su país, especialmente porque su familia proviene de Nigeria y ella todavía recuerda con horror el atentado navideño perpetrado hace quince años contra la iglesia católica de Santa Teresa en Abuya, donde fallecieron 37 personas.
En el ámbito político, Eshalomi ha defendido consistentemente el papel de los creyentes en la vida pública. Siempre ha desmentido la idea de que exista una tensión inherente entre la religión y las políticas progresistas del Partido Laborista. La ministra recordó que su formación política no existiría si no fuera por los cristianos que decidieron poner sus creencias en acción para fundar el movimiento.
Eshalomi sostiene que la fe marca una diferencia constante en la sociedad, ya sea respondiendo a los efectos destructivos de la austeridad, apoyando a la población durante la pandemia, acogiendo a refugiados de Siria, Hong Kong o Ucrania, o ayudando a los más vulnerables en medio de la crisis del costo de vida. Como católica en la política, considera un privilegio servir a ciudadanos de todas las creencias o de ninguna, colaborando con diferentes comunidades para alcanzar el bien común.
Su vocación de servicio gubernamental está también íntimamente ligada a sus dolorosas vivencias personales. Eshalomi ha relatado las enormes dificultades que enfrentó durante su infancia al quedarse sin hogar junto a su madre y hermanas. Describió la desesperanza de vivir en alojamientos temporales, trasladando sus pocas pertenencias en maletas y bolsas de basura, y el enorme alivio que sintieron cuando su madre finalmente consiguió las llaves de su primera vivienda social en Brixton. Según sus propias palabras, decidió entrar en el mundo de la política precisamente para defender a quienes sufren este tipo de injusticias y para darles una voz.