España

El testimonio de Xavier llega al Vaticano gracias a su hermana enfermera

| 19/08/2026 - 18:16

Elisabet Argemí conversó con León XIV en Castel Gandolfo para regalarle ‘Aprender a morir para poder vivir’, la historia de un joven de 29 años con distrofia muscular





Hasta el último instante, Elisabet Argemí, enfermera del ICOF Hospital Clínic de Barcelona, no sabía si lograría su propósito de hablar con el papa León XIV. El inesperado encuentro se produjo el pasado martes, 18 de agosto, en Castel Gandolfo, justo cuando el pontífice abandonaba el Palacio Apostólico para regresar al Vaticano.



Según relató a los medios vaticanos, el vehículo papal se detuvo de pronto, León XIV bajó la ventanilla y le pidió con cercanía: “Cuéntame, cuéntame”.  En esos fugaces y emocionantes minutos, Elisabet pudo entregarle un ejemplar dedicado del libro ‘Aprender a morir para poder vivir’. Esta obra recoge el testimonio vital de su hermano Xavier Argemí, quien falleció el año pasado a los 29 años tras convivir con una severa distrofia muscular.

Sentido de la vida

“Era un hermano que amaba mucho la vida”, relató la enfermera, explicando que para el joven el sentido de su existencia radicaba en sentirse profundamente querido y en querer mucho a los demás.

La grave enfermedad marcó los días de Xavier, pero no mermó su capacidad de ayudar y acompañar a numerosas personas, algo que quedó patente en la gran cantidad de gente que acudió a su velatorio tras su fallecimiento. Al rememorar la figura de su hermano, Elisabet no duda en asegurar: “Es una vida muy santa”.

El intercambio de palabras fue breve pero imborrable para la enfermera catalana. El Papa recibió el ejemplar y escuchó la historia del joven con gran respeto. “Me miraba atentamente, con interés, con cariño, como de un padre a una hija”, relató emocionada.

Tras la visita a Barcelona

De esta manera, Elisabet cumplió el deseo que no pudo concretar en Barcelona: hacer llegar al Papa la convicción sencilla de que el valor de la existencia reside en la capacidad de amar y dejarse amar, independientemente de las condiciones de salud en las que se viva.

Elisabet, que siguió muy de cerca el reciente viaje apostólico del León XIV a España participando en la vigilia de Montjuïc y en las calles barcelonesas, encuentra una profunda conexión entre el legado de Xavier y el mensaje papal de “Alza la mirada”. Para ella, la forma de continuar ese legado de su hermano se logra “alzando la mirada cada día y manteniendo la mirada bien arriba”. Una actitud cotidiana que, confiesa, se sostiene de forma fundamental en la relación con Jesús, a quien describe como “nuestro amigo y nuestro amor”.

Apoyada en la oración, los sacramentos, el evangelio y el magisterio de León XIV, la enfermera mantiene viva la invitación que deja la historia de Xavier: mirar más allá del dolor y de las dificultades para hallar aquello que da verdadero sentido a la vida. Hoy, ese testimonio valiente y lleno de luz ha llegado también a las manos del Papa.

León XIV en la vigilia de Montjuic. Foto: EFE

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