Cada 16 de agosto, la Familia Salesiana celebra el nacimiento de San Juan Bosco y renueva el compromiso de acompañar a las nuevas generaciones con una mirada educativa, cercana y evangelizadora.
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Este domingo se cumplieron 211 años del nacimiento del santo educador que dedicó su vida a su sueño. Con el paso del tiempo, no solo dio origen a una misión concreta, sino que su proyecto fue extendiéndose por todo el mundo, encontrando nuevas formas de anunciar el Evangelio entre los jóvenes más vulnerables.
Teniendo en cuenta esta fecha tan especial para las comunidades, el titular de la Inspectoría Salesiana Argentina Norte San Artémides Zatti, el padre Julio César Boffelli SDB, compartió un mensaje dirigido a las 36 comunidades salesianas e invitó a renovar el sentido de esta celebración.

La Familia Salesiana festeja los 211 años del nacimiento de Don Bosco – Foto: Inspectoría Norte San Artémidez Zatti
Mirada y corazón de Don Bosco
“Una vez más nos hacemos presentes en este acontecimiento histórico. Celebrar el natalicio de Don Bosco es recordar su presencia en medio de nosotros y volver a entusiasmarnos con el camino que él nos mostró”, indicó.
El padre Julio César también animó a mirar la realidad de los jóvenes con el corazón y la valentía de Don Bosco: “Renovemos cada vez más la mirada y el corazón de Don Bosco, su valentía y esa capacidad de jugarse y entregarse a las necesidades de los muchachos”.
Celebrar el natalicio de Don Bosco no significa solamente mirar hacia el pasado, sino también reconocer una historia que continúa construyéndose en el presente.
Para la Familia Salesiana es reafirmar el compromiso con el carisma salesiano que se mantiene plena vigencia: estar cerca de los jóvenes, acompañarlos, generar espacios de encuentro y anunciarles una esperanza capaz de abrir nuevos caminos.
La comunidad salesiana vuelve a celebrar la vida de Don Bosco y, con ella, el sueño que continúa inspirando a miles de personas en todo el mundo: hacer de cada comunidad un lugar donde los jóvenes, en especial lo que viven situaciones de exclusión o vulneración de sus derechos, se sientan recibidos, escuchados y acompañados.
