Las Hijas del Amor Misericordioso tendrían previsto enmendar la supresión ordenada por el cardenal Cobo
Dos Hijas del Amor Misericordioso (HAM) pasean por Carmona. Foto: VN
Las Hijas del Amor Misericordioso se plantan ante el decreto de supresión como asociación pública de fieles firmado por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo. ‘Vida Nueva’ ha podido confirmar que las conocidas como HAM estarían preparando un recurso canónico para tumbar la decisión del purpurado madrileño.
Fue el pasado martes cuando la Archidiócesis de Madrid dio a conocer su decisión de frenar en seco la pretensión de este grupo de cerca de 120 mujeres de convertirse en congregación religiosa. La investigación realizada por el Tribunal de la Rota que consideraba verosímiles las denuncias por presuntos abusos de poder, conciencia y sexuales y las resistencias a la tutela ordenada por Cobo hace un año ha llevado al cardenal a decretar su final. Ellas siempre han negado la mayor sobre estas acusaciones y, de ahí, lo que podría considerarse desde fuera una huida hacia adelante.
Desde el equipo del purpurado daban por hecho que las HAM moverían ficha y emprenderían una batalla legal para intentar seguir adelante con su asociación. Independientemente de que el futurible recurso pudiera prosperar, lo cierto es que, según los canonistas consultados por esta revista, no implicaría la suspensión automática del decreto para que pudieran ganar tiempo. O lo que es lo mismo, la disolución seguiría adelante.Ç
Más allá de este movimiento, las Hijas del Amor Misericordioso no parecen haber recapacitado ante la sanción de la Archidiócesis de Madrid. Fuentes del entorno de la asociación, comentan que van a seguir adelante con “nuestra misión”. Es más, lejos de sentirse deslegitimadas o intimidadas, se sentirían “liberadas” por no tener que rendir cuentas ante la Iglesia. “Tienen mucha paz porque tienen la conciencia tranquila de no haber hecho nada malo”, comenta una de las consagradas que abandonó el grupo.
Esta fortaleza de las HAM estaría reforzada por las reflexiones ‘proféticas’ de su fundador, Antonio Mansilla, que las llamó a la resistencia frente a la persecución a la que serían sometidas.
En este contexto, podrían surgir dudas sobre su continuidad, teniendo en cuenta que, antes o después, estarían llamadas a abandonar los edificios en los que ahora residen, teniendo en cuenta que no son de su propiedad: Los Molinos (Madrid), Carmona (Sevilla) y Escalona (Toledo).
Sin embargo, las familiares de las jóvenes que continúan en las HAM dan por hecho que no tendrán problema alguno para encontrar respaldo en este sentido de los cerca de 400 laicos que están vinculados de alguna manera a la asociación. Serían ellos quienes materializarían esa “providencia” para ofrecerles un techo, como ya lo habrían hecho con la rama masculina, los llamados Hermanos del Amor Misericordioso, en Serranillos del Valle, así como con la superiora general defenestrada, María Milagrosa Pérez Caballero, conocida como Marimí.
Otra de las alertas que lanzan los padres y madres de las consagradas es el acompañamiento de aquellas que, antes o después, decidan abandonar el grupo: “Si conseguimos que vuelvan a casa, estamos seguros de que necesitarán apoyo psiquiátrico y psicológico, además de tener que comenzar su vida desde cero, sea estudiando o en el mercado laboral”.
En este sentido, se encomiendan al Arzobispado de Madrid, puesto que dan por hecho que las Hijas del Amor Misericordiosos no cuentan aparentemente con fondos ni con patrimonio a su nombre para responder a un futurible proceso de justicia restaurativa, en caso de ratificarse las acusaciones por presuntos abusos y demostrarse una responsabilidad subsidiaria de la asociación.