La Asamblea de la Reclac constituye un “gesto profético de caminar juntos, sinodalmente” como red eclesial de comunicadores
Representantes de conferencias episcopales, organismos eclesiales y redes de comunicación de América Latina y El Caribe se reunieron, en Santiago de Chile, en la primera Asamblea de la Red Eclesial de Comunicadores de Latinoamérica y El Caribe (Reclac).
En un mensaje a los participantes, el secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar de Cusco, señaló que esta Asamblea constituye un “gesto profético de caminar juntos, sinodalmente” como red eclesial de comunicadores.
Estrada recalcó la necesidad de asumir el desafío de “sinodalizar nuestras estructuras, también las comunicativas” y agradeció la presencia de obispos, representantes de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR), comunicadores de conferencias episcopales y organismos eclesiales, así como el apoyo brindado por el Dicasterio para la Comunicación, Porticus y el Centro para la Comunicación del Celam.
El recién nombrado secretario del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, Lucio Adrián Ruiz, que recién dejó de ser el secretario general del Dicasterio para la Comunicación, propuso en su saludo asumir el llamado del Papa León XIV “a reparar las redes”. Agregó el obispo que en la actualidad comunicar el Evangelio exige habitar la cultura digital y encontrarse con las personas concretas en sus búsquedas, preguntas y esperanzas.
Uno de los participantes en la Asamblea, Víctor Villa, director de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Chile, expresó a Vida Nueva que espera que “esta asamblea consolide esta red de trabajo colaborativo, sinodal, que nos une a todas las conferencias episcopales y también a otras redes como la Repam, la CLAR y otros organismos latinoamericanos que nos permiten trabajan en conjunto ante realidades en varios aspectos muy similares y en otros muy diversas, en la Región”.
Preguntamos a Villa cuál es el principal desafío que enfrentan las comunicaciones de Iglesia en la Región. “El principal es la inteligencia artificial, afirmó; por eso este seminario se unió al de Comunicación de Iglesia, que acaba de terminar, para abordar ese desafío acogiendo la encíclica del Papa León XIV”.
Otro desafío, señaló Villa, es “restituir las confianzas, desde la transparencia y la coherencia; articular redes, construir sinodalidad. Encuentros como este permiten ir en esa línea y la Reclac está en esa búsqueda”.
Consultado sobre si la Iglesia utiliza las redes sociales, asegura que “la iglesia ha ido aprendiendo a utilizarlas, cada día mejor. Por eso acompaña y motiva el servicio que entregan los expertos digitales. Es algo que cada día se va tomando con más profesionalismo, con más creatividad, sabiendo que es un espacio a través del cual se puede llegar más directamente a nuestras comunidades”.
Coincide con Villa, el obispo Ruiz quien en su intervención en la Asamblea de la Reclac insistió en que la comunicación de la Iglesia debe dirigirse también a quienes están lejos de las comunidades eclesiales, especialmente a los jóvenes que buscan respuestas y sentido en los entornos digitales. “La pregunta no es solamente cómo hacer que vengan a nosotros. La pregunta sigue siendo cómo vamos nosotros hacia ellos”, expresó.
Ruiz cerró su intervención recordando que, en su Encíclica, el Papa invita a “desarmar las palabras” y agregó que la paz comienza en la forma de mirar, escuchar y hablar de los demás; que ante una cultura de agresividad y confrontación, los comunicadores católicos están llamados a promover un estilo basado en la verdad y la caridad, capaz de denunciar la injusticia sin violencia y de generar esperanza.
La primera Asamblea General Ordinaria de la Reclac continuará trabajando para consolidar la participación en la red. Además, esperan lograr la aprobación de sus estatutos, la definición de prioridades pastorales y la elección de sus órganos de coordinación.
Esta nueva red de redes está fortaleciendo su institucionalidad para ser un mejor y más potente servicio en el anuncio del Evangelio en los nuevos escenarios culturales y digitales que desafían hoy a la Iglesia en América Latina y el Caribe.