La Iglesia -a través de su iniciativa ‘Diálogo Nacional por la Paz’- recordó al Estado mexicano su “obligación de garantizar la libertad de expresión“, sobre todo de los periodistas.
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En un comunicado, pidió se investiguen los recientes asesinatos de los comunicadores Roxana Guzmán y Alejandro Leyva, cuyos “crímenes se suman a una cadena de agresiones contra la prensa que ha convertido a México en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo“.
El ‘Diálogo Nacional por la Paz’ condenó los asesinatos de los periodistas Roxana Guzmán, secuestrada en Nanchital, Veracruz, y hallada sin vida el 3 de julio, así como el de Alejandro Leyva atacado a tiros el 22 de julio en San Pablo Etla, Oaxaca.
“Silenciar a quien informa… es debilitar a la sociedad”
“Dos vidas, dos plumas, dos voces que informaban, cuestionaban y acompañaban a sus comunidades han sido arrancadas por la violencia en un lapso de apenas tres semanas”, añadió la Iglesia.
Detalló que se tiene conocimiento de que en este año 2026, cinco periodistas más han sido asesinados: Carlos Leonardo Ramírez (Veracruz); Luis Ángel López (Veracruz); Juan David Gámez (Nuevo León); Manuel Alejandro Mora (Guerrero) y Josué Martínez (Puebla).
Para la Iglesia en México, “cada nombre que se añade a esta lista es una advertencia que el país no puede seguir ignorando… Silenciar a quien informa o incomoda con la verdad es debilitar a la sociedad entera”.
“Investigaciones con rigor, transparencia y perspectiva de derechos humanos”
En ese sentido -resaltó- que “es obligación ineludible del Estado mexicano, en todos sus niveles y órdenes de gobierno, garantizar la vida, la integridad y la libertad de expresión de todas las personas, y de manera particular de quienes, por su labor periodística, enfrentan un riesgo mayor”.
Esta obligación -dijo- “incluye prevenir la violencia, proteger de manera efectiva a quienes denuncian amenazas u hostigamiento, como lo hizo públicamente Alejandro Leyva, e investigar y sancionar con prontitud y sin excepción a los responsables, materiales e intelectuales, de cada agresión”.
Por lo anterior, exigió “a las autoridades competentes, en particular a las fiscalías de Veracruz y Oaxaca en coordinación con la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, que las investigaciones se conduzcan con rigor, transparencia y perspectiva de derechos humanos”.
“Sumar esfuerzos para que el periodismo deje de ser un acto de riesgo”
Advirtió la necesidad de que se llegue al “esclarecimiento pleno de los hechos y la sanción de todos los responsables. La impunidad es, en sí misma, un mensaje que multiplica la violencia”.
La Iglesia expresó su solidaridad y cercanía con las familias, colegas y comunidades de Roxana Guzmán y Alejandro Leyva, “y con el conjunto del gremio periodístico que hoy vuelve a sentir el peso del miedo y la pérdida”.
“Reiteramos nuestro compromiso con la construcción de un país donde informar, opinar y disentir no cuesten la vida. Convocamos a… sumar esfuerzos para que el ejercicio del periodismo deje de ser un acto de riesgo y vuelva a ser lo que debe ser: un pilar de la vida democrática y de la paz”.
