La comunidad contemplativa ha sido acogida en un convento de Talavera: “Nos fuimos con urgencia, sin otra posibilidad que abandonar el monasterio”
Las agustinas de la Conversión, en su convento de Sotillo de la Adrada. Foto: AC
Son una de las comunidades de vida contemplativa de referencia en nuestro país. Ubicadas en Sotillo de la Adrada, las agustinas de la Conversión se han convertido en unas vecinas más de los más de 90.000 desplazados que ha dejado tras de sí el fuego en el que ya es el incendio de mayor magnitud que ha sufrido España en su historia.
“Fuimos desalojadas el sábado, 25 de julio, por la mañana con urgencia y sin otra posibilidad que dejar el monasterio”, han explicado las consagradas a través de un comunicado publicado en su web oficial y en sus redes sociales. “Mientras íbamos de camino a Talavera nuestras hermanas Agustinas del convento de san Ildefonso de Talavera nos ofrecieron su acogida”, exponen sobre la que está siendo su residencia provisional tras el desalojo.
Fue en 1999 cuando las primeras hermanas de esta joven congregación partían de ese mismo monasterio que ahora les recibe con el fin de iniciar un nuevo camino dentro de la Orden de San Agustín.
En su comunicado con motivo de su traslado actual, exponen que “estamos aquí compartiendo como hermanas y a la espera de una gracia que nos permita regresar a casa”.
Lo cierto es que la comunidad está ubicada en pleno valle del Tiétar, a los pies de la Sierra de Gredos y muy cerca del límite con la Comunidad de Madrid. De hecho, al convento se accede a través de la Cañada Real Leonesa, un antiguo camino de más de 700 kilómetros utilizado tradicionalmente para la trashumancia del ganado que comunica las montañas de León con las dehesas del sur de Extremadura.
En el mensaje que ha compartido la comunidad, la institución “quiere agradecer vuestro interés por la situación que estamos sufriendo a causa de los incendios”. “Pedimos especialmente oraciones por todos los voluntarios y fuerzas de seguridad que están tratando de sofocar los fuegos sin descanso”, relatan las consagradas.
Las agustinas de la conversión rematan su reflexión implorando la intercesión de la Virgen de los Remedios, patrona de Sotillo de la Adrada, para que “nos proteja”.