Tal y como ha anunciado la Santa Sede, ayer, 22 de julio, tuvo lugar una nueva ordenación episcopal en China. Fue la de José Chang Yanfeng, quien ya es nuevo obispo de Chifeng, en la Mongolia Interior.
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Como explica el comunicado vaticano, León XIV, “con fecha del 15 de junio”, firmó el nombramiento “tras haber aprobado su candidatura en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China”.
Lo mismo que ha ocurrido en otras ocasiones al revés
Es decir, que se trata de un prelado propuesto por parte de las autoridades comunistas y que el Papa acepta. Lo mismo que ha ocurrido en otras ocasiones al revés, aceptando Pekín las candidaturas episcopales de quienes antes formaban parte de la llamada Iglesia clandestina y que siempre se mantuvo fiel a Roma.
Por ello, llaman la atención las críticas que, desde ciertos ámbitos eclesiales, inciden en que León XIV aprobó el nombramiento el 15 de junio y este solo se ha anunciado cinco semanas después, ya el mismo día de la ceremonia.
Pese a que ven en ello un signo de “ocultamiento” o “capitulación”, lo cierto es que eso mismo ya ha ocurrido en los últimos nombramientos para China desde que Robert Prevost inició su pontificado. Además de que es un hecho que estos han sido más numerosos que con Francisco, que fue el gran artífice del Acuerdo Provisional con China.
Un precedente claro, en octubre en Shanghái
Un precedente en los últimos se dio el 15 de octubre, cuando Ignazio Wu Jianlin fue consagrado obispo y se incorporó a la Diócesis de Shanghái como prelado auxiliar. Fue dos meses antes, ese 11 de agosto, cuando León XIV le “nombró” a tal efecto.
Es decir, que también hubo un plazo de varias semanas hasta que, en ese caso, fue el Gobierno de China el que dio luz verde a la designación papal y, tras “haber aprobado su candidatura”, se celebrara la ceremonia de consagración y la consiguiente toma de posesión.
En el caso de Wu Jianlin, de 55 años y formado en la propia Diócesis de Shanghái, “fue ordenado presbítero el 22 de diciembre de 1997 y nombrado director espiritual del seminario y vicario de la parroquia de Zhongshan”. De 2013 a 2023, “contribuyó a la gestión de la diócesis durante el período de sede vacante. Posteriormente, ocupó el cargo de vicario general”.
Pasó muchos años en régimen de semiclandestinidad
Era, en definitiva, un miembro de la Iglesia católica fiel a Roma y que, por lo tanto, pasó muchos años en régimen de semiclandestinidad, frente a la Iglesia “oficial” y fiel al régimen.
El gran cambio llegó en 2018, cuando, por el impulso de Jorge Mario Bergoglio, China y la Santa Sede firmaron un Acuerdo Provisional para el nombramiento de obispos. Cada dos años lo han renovado ambas entidades y, en 2024, ya se hizo por un período de cuatro años.
Pese a que desde ciertos sectores se deslizó que León XIV no continuaría con la ‘senda china’ de Bergoglio, la realidad es que, menos de dos meses después de su elección papal, el 5 de junio, el agustino firmó el nombramiento de su primer obispo para el país asiático. Y lo hacía de acuerdo con el régimen comunista, que ratificó a los pocos días a Giuseppe Lin Yuntuan, de 73 años, como auxiliar de Fuzhou.
El ritmo de implementación del acuerdo se ha acelerado
Además de esa premura, llamó la atención que se trataba de un prelado que había pertenecido a la histórica Iglesia clandestina. Así, lejos de romper el pacto con Pekín, al mes, se comprobó cómo este ha acelerado en su implementación. Y con dos gestos cargados de simbolismo.
El primero tuvo lugar ese 10 de septiembre, cuando, tras suprimirse las diócesis de Xuanhua y Xiwanzi, se creó una nueva sobre su territorio, la de Zhangjiakou, y se consagró a Joseph Wang Zhengui, perteneciente a la histórica “Iglesia oficial” (afín a las autoridades), como primer pastor de la comunidad local.
Solo dos días después, la Santa Sede era la encargada de dar a conocer el nombramiento de otros dos obispos para China. Algo ciertamente inusual, pues, en estos ocho años desde la firma del acuerdo provisional, lo habitual es que hayan sido muy escasas las designaciones episcopales.
Un diálogo entre ambas entidades que ha desembocado en un consenso
Precisamente, ese ha sido el caso contrario con José Chang Yanfeng como nuevo obispo de Chifeng, habiendo un diálogo entre ambas entidades que ha desembocado en un consenso.
El pastor nació el 4 de abril de 1984 en Beizhen (Liaoning). Ordenado sacerdote de la Iglesia oficial el 18 de noviembre de 2010 para la Diócesis de Chifeng, ha desempeñado diversas tareas pastorales, como la de párroco de la catedral.
Desde el 15 de octubre de 2021, ocupaba el cargo de administrador diocesano de Chifeng. Ahora, al fin, Roma lo reconoce plenamente como un obispo suyo, en plena comunión con el Papa.
