El Centro de Datos para la Libertad Religiosa de Alemania confirma la tendencia del aumento de agresiones en Israel
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Los cristianos que peregrinan, viven y rezan en Jerusalén se enfrentan a una triste y creciente realidad: un alarmante aumento de agresiones, que van desde escupitajos y amenazas hasta la violencia física. Así lo revela el último informe trimestral publicado por el Centro de Datos para la Libertad Religiosa de Alemania, que pone de manifiesto cómo la hostilidad anticristiana sigue ganando terreno en la Tierra Santa.
Las cifras presentadas son profundamente preocupantes. Durante el segundo trimestre de 2026, el número de ataques denunciados contra cristianos en Israel prácticamente se ha duplicado, pasando de 44 incidentes en los primeros tres meses del año a un total de 83. De estos, al menos diez casos implicaron amenazas graves o violencia física directa. Esta tendencia agrava las estadísticas del año pasado, cuando la organización ya había documentado 181 agresiones en todo el país, 150 de las cuales ocurrieron en la Ciudad Santa de Jerusalén.
“El hostigamiento y los ataques se producen cada vez de forma más abierta en el espacio público, y los agresores apenas tienen reparos en actuar”, denuncia el informe según recoge el portal katholisch.de. Un doloroso ejemplo de esta escalada de violencia fue la reciente agresión sufrida por una religiosa francesa en las inmediaciones de la Ciudad Vieja de Jerusalén, quien resultó herida en la cabeza. Desde la organización apuntan a la desinformación y a la incitación al odio a través de internet como los principales motores de esta preocupante hostilidad.
La Ciudad Santa sigue concentrando la inmensa mayoría de estos lamentables sucesos. De los 83 ataques registrados en este trimestre, 68 tuvieron lugar en Jerusalén, concentrándose la gran mayoría (46) dentro de los muros de la Ciudad Vieja. Más de la mitad de las agresiones denunciadas consistieron en humillantes escupitajos contra los cristianos.
El informe también destaca que los picos de violencia suelen coincidir con ciertas festividades. Se documentaron ocho graves incidentes durante el llamado “Día de Jerusalén” –fecha en la que grupos judíos de extrema derecha realizan la “Marcha de las Banderas” por la ciudad–, así como siete agresiones registradas en un solo día durante la festividad judía de Shavuot (Pentecostés judío).
Aunque el informe se centra en los incidentes dentro del país, el documento hace mención al dolor provocado por recientes acciones anticristianas perpetradas por israelíes fuera de sus fronteras. Entre ellas, destaca la profanación y destrucción de una estatua de Jesucristo y otra de la Virgen María en el sur del Líbano a manos de soldados israelíes, hechos que han conllevado penas de prisión para los responsables militares.
Ante esta difícil situación, la organización defensora de la libertad religiosa ha decidido actuar tendiendo puentes. Han ofrecido su cooperación a los mandos encargados de la formación del ejército israelí y han puesto a disposición un nuevo documento informativo para los guías que acompañan a los grupos de soldados por Jerusalén.
Finalmente, el organismo hace un apremiante y justo llamamiento al Ayuntamiento de Jerusalén: es vital que la presencia cristiana en Tierra Santa vuelva a ser visible y respetada en el espacio público. Piden que se reconozcan las festividades cristianas con carteles y felicitaciones oficiales, tal y como se hace con la presencia judía. Según advierten, la continua marginación y exclusión de los cristianos en la representación pública de Jerusalén contribuye directamente a perpetuar estas expresiones de hostilidad.