Florencio Roselló preside la misa tras la procesión del patrón: “Es para todos y acoge a todos”
Procesión de san Fermín 2026 en Pamplona. Foto: Efe
El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, ha presentado a san Fermín como un migrante más en la fiesta mayor del patrón. Así lo expresó durante la misa celebrada a partir de las doce y media de la mañana este 7 de julio en la parroquia de San Lorenzo, tras la populosa procesión del santo.
En la homilía, el arzobispo identificó a san Fermín con León XIV, presentándolos a los dos como misioneros y migrantes. “Dejaron su tierra, atravesaron caminos inciertos y llegaron a otra nación, a otra cultura, anunciando el Evangelio. Vivieron en sus carnes la experiencia de ser extranjeros, de ser inmigrantes”, comentó Roselló.
A partir de ahí, se adentró en los mensajes referentes a la migración que el Papa expuso en su reciente viaje a España, como el hecho de que “la dignidad no tiene pasaporte, no conoce fronteras”.
Al hilo de esta cuestión, y con el discurso del Pontífice a Las Cortes como telón de fondo, instó a los políticos navarros a promover la concordia: “Los responsables públicos, sociales, religiosos, estamos llamados a ser los primeros que demos testimonio”. ¿Cómo? “Somos los primeros en dar testimonio de convertir la mirada, de no ver rivales, ver hermanos, de no ver enemigos, ver ciudadanos próximos”, contestó.
Roselló reivindicó las raíces cristianas de la fiesta, echando mano de la homilía pronunciada hace justo un mes por León XIV en la solemnidad del Corpus en Madrid, cuando subrayó que la religiosidad popular no puede convertirse en un “museo”, sino en una “escuela de fe”.
Desde ahí, reconoció el alcance universal del patrón más allá de la fe: “Hoy había gente creyente y no creyente viendo la procesión. Había gente que se había podido alejar de la Iglesia, pero estaba allí. San Fermín es para todos, y San Fermín acoge a todos”. Con este punto de partida, defendió que “este caminar de San Fermín por las calles es la esperanza de todo un pueblo. Hoy San Fermín ha dicho a todo Pamplona ‘os quiero a todos’”.
Con estas coordenadas, apuntó que esta fiesta “también es una manifestación de esa Iglesia que quiere salir a la calle, de esa Iglesia de puertas abiertas”. Y sobre todo, de ese San Fermín bajo cuyo ‘capotico’ “cabe todo el mundo”. Para el arzobispo, san Fermín “nos invita a ‘convertir la mirada’, para “vernos los unos a los otros como personas, no como rivales”; para “vernos como hermanos, no como enemigos”; para “respetar la dignidad de la persona sea de donde sea, venga de donde venga”.
El arzobispo se adentró también en el martirio de san Fermín, como un hombre que quiso dar la cara por Cristo: “Pudo haber aceptado una mentira, pudo haber guardado silencio, pero en cambio San Fermín dijo que fiel hasta la muerte”.
“Que nuestro santo patrono San Fermín siga caminando en Pamplona, en Navarra. Y que nosotros sepamos caminar con él, siguiendo siempre las huellas de Cristo y haciendo la vida más agradable y amable para todos los que nos rodean“, remató.