Centro de Acopio
Los obispos venezolanos, apelando a la expresión de la fe viva que se expresa con obras y en comunión con la red de Cáritas, activaron centros de acopios en su sede en Caracas y en diferentes parroquias del país.
Esta “red nacional de solidaridad” estará disponible – señalaron – en aquellos templos que se encuentren en condiciones seguras, por ello, invitaron a la ciudadanía a hacer “su generosa colaboración”.
Se requiere agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos y ropa en buen estado para atender de inmediato a los damnificados.
Para quienes deseen dar su colaboración económica han pedido que lo hagan a las cuentas de Cáritas Venezuela a través de una web de donaciones disponible en este portal.
Los prelados agradecieron al mundo, y en especial, al papa León XIV por sus prontas “manifestaciones de cercanía y afecto”.
También han valorado “el esfuerzo heroico de los cuerpos de Protección Civil, personal médico y voluntarios que arriesgan sus vidas en las labores de salvamento”, quienes con las uñas y falta de equipos han salido a salvar vidas.
A medida que pasan las horas la situación se complica, a pesar de la llegada de equipos internacionales de ayuda, en el último reporte oficial – de este 26 de junio – señala que van 920 fallecidos y 3.360 heridos.
A ellos se suma la dramática cifra de 50 mil desaparecidos. Así ha informado Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, en entrevista con la agencia AFP y Caracol TV de Colombia.
“Ante este lamentable suceso, elevamos nuestras fervientes oraciones al Padre de las Misericordias por el eterno descanso de los fallecidos. Imploramos el consuelo divino para sus familiares y allegados”, sostuvieron los obispos.
Para el domingo 28 de junio organizaron una jornada nacional de oración por las víctimas, heridos, familias y comunidades que han sufrido los estragos de los terremotos.
Animaron a todas las parroquias del país a sumarse a esta iniciativa “con la confianza puesta en Dios, para que la oración compartida sea bálsamo que mitigue las angustias y encienda la esperanza”.