El timón de León XIV: más sinodalidad y más Doctrina Social

El Papa cierra el consistorio de cardenales defendiendo el poder compartido, situando a los pobres como “protagonistas” y con una alerta sobre el suicidio entre los jóvenes

León XIV, en la clausura del consistorio de junio de 2026. Foto: Vatican Media
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León XIV ha rematado los dos días de consistorio cardenalicio con una apuesta firme e inequívoca por la vía sinodal abierta por Francisco. Tanto es así que, si en el viernes les solicitaba a los purpurados lealtad y fidelidad, al rematar la reunión les hacía cómplices del aterrizaje de la sinodalidad tanto en la Curia como en las diócesis que lideran.



Desde el Aula Nueva del Sínodo, el Papa agustino, ratificó este encargo: “El deseo confiarles una vez más el camino de la aplicación del Sínodo. Les pido que lo acompañen con convicción en las Iglesias a las que sirven, favoreciendo una comprensión auténtica, incentivando a todos a participar en él. Se trata de ayudar a nuestras iglesias a crecer en un estilo cada vez más evangélico”.

Discernimiento común

En el auditorio le escuchaban 178 purpurados, un número más que significativo del Colegio Cardenalicio. En total, conforman el ‘staff’ 241 purpurados. De ellos 117 son electores y el resto cuentan con más de 80 años a sus espaldas, de los que se deduce que las ausencias están justificadas por motivos de salud.

En el discurso de clausura, León XIV presentó este consistorio como una pieza más en el engranaje sinodal en el que promover “la escucha mutua” y el “discernimiento común”: “No un parlamento, no un congreso en el que prevalecen opiniones o intereses, sino una experiencia de comunión al servicio de la misión”.

Estilo a promover

Confirmando que se verán las caras dentro de un año, aunque sin determinar aún la fecha, expuso que la sinodalidad “es un estilo que estamos llamados a promover en toda la Iglesia, para que cada bautizado, según la propia vocación y responsabilidad, participe en la construcción de la civilización del amor y al servicio del bien común”.

León XIV, en la clausura del consistorio de junio de 2026. Foto: Vatican Media

León XIV, en la clausura del consistorio de junio de 2026. Foto: Vatican Media

“La cuestión de la sinodalidad no es ante todo quién tiene el poder de decidir”, aclaró ante los purpurados, consciente de que algunos de ellos se resisten a que cualquier cristiano de a pie, por ejemplo, una mujer, pueda asumir roles de liderazgo. “La sinodalidad no es un conjunto de reuniones ni un método de trabajo, es un estilo espiritual, nace del encuentro”, aclaró.

Relaciones verdaderas

Más allá de esta cuestión, en esta intervención de cierre, también abordó los otros temas que los propios cardenales abordaron en sus diálogos. Entre las que más le impresionaron, León XIV destacó la problemática del suicidio entre los jóvenes. “Han reconocido una de las heridas más profundas de nuestro tiempo”, valoró el Papa, que llamó a la Iglesia a salir al encuentro de esta crisis y de su “búsqueda de autenticidad, de relaciones verdaderas y de sentido”.

Una vez más, el Pontífice hizo un llamamiento a trabajar por la paz: “La guerra no es solamente un conflicto entre Estados, nace mucho antes de una cultura de poder, a través de nuestro modo de pensar, de vivir las relaciones, de ejercer la autoridad y de utilizar la economía, la tecnología e incluso la religión”.

Es más, comentó que “la respuesta exige reconstruir una cultura de la cooperación y del diálogo, capaz de dar nuevo impulso también al multilateralismo para que los pueblos aprendan de nuevo a buscar juntos el bien común de toda la familia humana”.  “No consiste en renunciar al conflicto, ni en adoptar una actitud pasiva, sino en elegir afrontarlo” sin violencia, añadió.

‘Amoris laetitia’

Ante los cardenales, también recordó el encuentro previsto en octubre con los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el planeta para analizar diez años después la aplicación del exhortación ‘Amoris laetitia’, firmada por Francisco y que supuso un cambio de paradigma en la pastoral familiar, que no fue acogido con especial entusiasmo en algunas latitudes.

León XIV, en la clausura del consistorio de junio de 2026. Foto: Vatican Media

León XIV, en la clausura del consistorio de junio de 2026. Foto: Vatican Media

León XIV también se hizo eco de la “insistencia” de los cardenales en estas 48 horas sobre “la Doctrina Social de la Iglesia” para que se convierta “cada vez más en un patrimonio vivo de nuestras comunidades, en un criterio ordinario para la formación de las conciencias y el discernimiento pastoral”.

“No ofrece soluciones prefabricadas, sino que educa a la iglesia en un modo evangélico de evitar la realidad, interpretarla y orientar responsablemente la acción”, señaló el Papa agustino. De la misma manera, defendió que “los pobres no son solo destinatarios de nuestro cuidado, sino protagonistas de la esperanza que Dios sigue suscitando en la historia”.

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