Argüello, sobre Santiago Abascal: “No hay posturas irreconciliables con nadie”

  • El presidente de la Conferencia Episcopal Española protagoniza un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum
  • El arzobispo de Valladolid alerta de la irrupción pentecostal, que puede traer “el virus” de la teología de la prosperidad y de la descolonización

Luis Argüello, en Nueva Economía Fórum

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, está convencido de que el viaje de León XIV “va a ser una oportunidad única para ser pueblo”. Así se expresó esta mañana el arzobispo de Valladolid en el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum en el hotel Four Seasons de Madrid.



El prelado subrayó que León XIV se ha erigido como “un referente mundial en  un mundo preocupado por las guerras y las guerras y que anhela, sin saber cómo, que alguien pueda mostrar caminos de paz”. “Es una autoridad moral y espiritual en el camino a la paz”, remarcó.

Incidencia social

Argüello se mostró convencido de que el Papa invitará a los católicos a “salir de las endogamias, de los pequeños corros, de este riesgo que nuestras sociedades tienen que es reafirmar demasiado las pequeñas identidades”. “A la Iglesia nos está costando entender que somos un pueblo dentro de los pueblos, que estamos llamado a otro tipo de presencia”, añadió.

Sobre su discurso en Las Cortes el próximo lunes 8 de junio, el presidente de los obispos explicó que “es inseparable una visita pastoral de su incidencia social”. Así, confía en que el Pontífice ofrezca pistas para los políticos, en tanto que “se agota la reserva de fundamento ético de las democracias por el relativismo moral”. “Alcemos la mirada, no nos miremos al ombligo”, expuso Argüello.

Una democracia necesita pensar en algo más que periodos de cuatro años, revisar sus fundamentos, no mirar solo por los intereses demoscópicos y electoralistas”, apostilló Argüello.

Preguntado por la financiación del viaje del Papa y por los beneficios dados a los grandes donantes, que incluye un encuentro con León XIV, Argüello expresó que toda la vertiente económica se está llevando a cabo “con máxima limpieza”. En paralelo, agradeció a todas las Administraciones Públicas “la colaboración tan grande para colaborar, fundamentalmente en especie”.

La cuestión migratoria y la presencia de los vulnerables también se puso sobre la mesa del coloquio, remarcando la entrega de la Iglesia en este ámbito. Desde ahí, subrayó la importancia de “alzar la mirada” ante la crisis de las migraciones, para abordarlo desde una perspectiva integral. “No hay posturas irreconciliables con nadie”, manifestó sobre los recientes desencuentros con el presidente de VOX, Santiago Abascal. “Ni que decir tiene que la disponibilidad de la Iglesia para dialogar con todos es manifiesta”, subrayó.

Con este punto de partida, se detuvo en ‘ordo amoris’ y detalló cómo existe “una reflexión teológica y política que se hace desde Estados Unidos y que Vox, quizá, acoge”. De manera coloquial, comentó que esta mirada MAGA se basaría en la máxima “el pan de mis hijos que nadie me lo toque”. “Nosotros decimos que esto hay que superarlo y que no es legítimo hacer trampa con el pan de los hijos”, sentenció.

En el desayuno informativo, también se abordó la irrupción de los movimientos evangélicos en España. “Tenemos unas muy buenas relaciones ecuménicas con las grandes confesiones cristianas, a la par en el tronco evangélico pentecostal surgen montones de propuestas distintas vinculadas a la iluminación y los católicos tenemos el peligro de dejarnos llevar por el pelagianismo, que es la acción”, verbalizó el presidente de la Conferencia Episcopal. Además, dejó caer que, “si además de cantos de alabanza, llegan otras corrientes”, como la teología de la descolonización y de la prosperidad, “nos preocupa”. “En ese barco pueden colarse algunos virus”, subrayó.

Abusos sexuales

Sobre un futurible encuentro con víctimas de abusos, el presidente de los obispos comentó que es “una posibilidad” y aclaró que, en cualquier caso, solo se informaría a posteriori. En este contexto, entonó un nuevo ‘mea culpa’, exponiendo el compromiso de la Iglesia. “Los pasos nunca serán suficientes para el dolor escandaloso provocado por este tema”, matizó.

Aun reconociendo que el número de bautismo, bodas y la participación en las misas disminuyen, Argüello apuntó que hay “cierta subida”. El arzobispo se detuvo en la búsqueda de respuesta de los jóvenes en un contexto de incertidumbre. “Ante una búsqueda de espiritualidad, surgen gurús espirituales, y nos pasa incluso dentro de la Iglesia, con grupos que manipulan la conciencia”, alertó. A la par, cuestionó tanto las iniciativas de impacto como el voluntariado vacío de caridad.

Respaldo del alcalde

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, fue el responsable de presentar a Argüello, y de reivindicar el papel de la Iglesia en medio de la sociedad “con voz propia”.  “No podemos excluir a la Iglesia del debate público, algunos quieren llevarla a las sacristía”, comentó.

En este sentido, planteó que “la política no se de los poñíticos sino de todos los que conformamos la sociedad” y criticó a quienes “ven a la Iglesia como una entidad del tercer sector, prácticamente como una ong”. El primer edil aclaró que su labor social “viene inspirada por el mandamiento del amor y por tanto, por Jesucristo, lo que le permite llegar a cualquier persona por vulnerable que sea”. En cualquier caso, Martínez Almeida compartió que “los tiempos de la Iglesia no son fáciles”.

Sobre la visita de León XIV  a Madrid, puso en valor la entrega de las llaves de la ciudad al Obispo de Roma. “Esta ciudad no desconoce ni ignora ni sus raíces cristianas ni los principios del humanismo cristiano como la mejor manera de encarar el futuro”, describió.

El alcalde definió a Robert Prevost como “una brújula moral imprescindible” con un “criterio valiosísimo en los tiempos que corren”. Desde ahí, destacó su discurso en Las Cortes.

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