Un grupo de distintas organizaciones vinculadas a la Iglesia Católica en España ha publicado este miércoles una carta abierta dirigida a la Conferencia Episcopal y a la comunidad cristiana, instando a una respuesta “integral y plenamente evangélica” frente a la guerra y las injusticias estructurales.
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Bajo el lema ‘Por la noviolencia: la respuesta del Evangelio a la guerra y la violencia’, los firmantes defienden que la noviolencia no es solo un ideal, sino la herramienta política y social más eficaz de nuestro tiempo.
Un compromiso
El comunicado subraya que, en el contexto global actual, ya no basta con señalar o denunciar los abusos a la dignidad humana. Los promotores de la iniciativa sostienen que los cristianos deben dar un paso hacia un compromiso más explícito, redescubriendo el “potencial transformador” de la noviolencia activa.
Para lograrlo, proponen una hoja de ruta basada en la formación y la acción comunitaria que incluye:
- Capacitación técnica: Realización de talleres, encuentros y entrenamientos específicos en noviolencia activa.
- Caridad política: Un enfoque basado en la fraternidad para afrontar los retos sociales contemporáneos.
Demandas del grupo
La carta establece solicitudes concretas para los distintos niveles de la Iglesia en España:
- A los obispos: se les solicita la redacción de cartas pastorales y la inclusión de planes de formación en seminarios, universidades católicas, parroquias y centros de estudio.
- A las comisiones episcopales: piden una implicación directa de la Comisión de Comunicaciones Sociales y la de Pastoral Social para difundir testimonios de noviolencia y la Doctrina Social de la Iglesia en los medios oficiales.
- A los laicos y movimientos: se les insta a integrar estas prácticas de forma creativa en sus programas pastorales habituales.
La iniciativa, que ya cuenta con un grupo inicial de 7 firmantes, permanece abierta a nuevas adhesiones a través de sus canales digitales. En el momento en que se ha difundido el documento ya eran más de 250 los firmantes. Hay que sumar distintas adhesiones institucionales por parte de grupos como la Acción Católica Obrera, algunas comunidades de jesuitas o de carmelitas vedrunas o los Profesionales Cristianos.