Vaticano

León XIV llama en Argelia a luchar “contra quienes se lucran con la desgracia ajena”

| 13/04/2026 - 14:21





León XIV ha hecho su primera visita protocolaria de su viaje apostólico a Argelia: el Palacio Presidencial de El Mouradia, donde ha sido recibido por el presidente, Abdelmadjid Tebboune, y donde ha pronunciado un discurso dirigido a la sociedad civil y al cuerpo diplomático en el que ha reclamado una mayor justicia social en todo el mundo.



“En un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, ¡encontrémonos y tratemos de comprendernos, reconociendo que somos una sola familia!”, ha dicho el Papa. “Hoy, la sencillez de esta certeza es la llave para abrir muchas puertas cerradas”.

“En muchos ámbitos he sido testigo de la gran generosidad del pueblo argelino”, ha señalado León XIV. Una actitud, ha dicho, que refleja “una hospitalidad profundamente arraigada en las comunidades árabes y bereberes, ese deber sagrado que en todas partes desearíamos encontrar como valor social fundamental”.

“Del mismo modo”, ha continuado, “la limosna (sadaka) es una práctica común y natural entre ustedes, incluso entre quienes tienen recursos limitados. En su origen, la palabra sadaka significa justicia; no retener para sí mismo lo que uno posee, sino compartirlo, es en realidad una cuestión de justicia”.

León XIV y el neocolonialismo

“Injusto es quien acumula riquezas y permanece indiferente ante los demás”, ha afirmado el pontífice. “Esta visión de la justicia es simple y radical: reconoce en el otro la imagen de Dios”. Y es que “una religión sin piedad y una vida social sin solidaridad son un escándalo a los ojos de Dios”.

“Sin embargo”, ha insistido, “muchas sociedades que se creen avanzadas se precipitan cada vez más en la desigualdad y la exclusión. Las personas y las organizaciones que dominan sobre los demás —y África lo sabe bien— destruyen el mundo que el Altísimo ha creado para que viviéramos juntos”.

“Los dramáticos acontecimientos históricos del pasado ofrecen a su país una perspectiva singularmente crítica sobre el equilibrio global”, ha continuado. Por eso, “si logran dialogar con las inquietudes de todos y mostrar solidaridad con el sufrimiento de tantos países, cercanos y lejanos, su experiencia puede contribuir a imaginar y alcanzar una mayor justicia entre los pueblos”.

“No multiplicando incomprensiones y conflictos, sino respetando la dignidad de cada persona y dejándose conmover por el dolor ajeno, podrán convertirse en protagonistas de un nuevo rumbo de la historia —hoy más urgente que nunca— ante las continuas violaciones del derecho internacional y de las tentaciones neocoloniales”, ha aseverado el Papa.

De esta manera, León XIV ha exhortado a los dirigentes argelinos “a no temer tal perspectiva y a promover una sociedad civil viva, dinámica y libre, en la que especialmente a los jóvenes se reconozca la capacidad de contribuir a ampliar el horizonte de la esperanza para todos”.

El Papa contra las “ganancias ilícitas”

“La verdadera fuerza de un país reside en la cooperación de todos para la realización del bien común”, ha insistido. De esta manera, “las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo. La acción política encuentra, por tanto, su criterio en la justicia, sin la cual no hay paz auténtica, y se expresa en la promoción de condiciones equitativas y dignas para todos”.

Asimismo, ha subrayado que “el Mediterráneo, por un lado, y el Sáhara, por el otro, comportan, de hecho, confluencia de caminos geográficos y espirituales de gran importancia”. “Si profundizamos en su historia, sin simplificaciones ni ideologías, encontraremos allí ocultos inmensos tesoros de humanidad, porque el mar y el desierto son, desde hace milenios, lugares de enriquecimiento mutuo entre pueblos y culturas”, ha subrayado.

“¡Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muere también la esperanza! ¡Liberemos del mal estos inmensos depósitos de historia y de futuro! ¡Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes se lucran con la desgracia ajena!”, ha instado León XIV, quien ha apuntado que “son ganancias ilícitas, en efecto, las de quienes especulan con la vida humana, cuya dignidad es inviolable”. “Unamos, pues, nuestras fuerzas, nuestras energías espirituales, toda inteligencia y recurso que hagan de la tierra y del mar lugares de vida”, ha apuntado.

Discurso de León XIV en el palacio presidencial Argelia. Foto: Vida Nueva

León XIV: “Debemos enfrentar las polarizaciones con inteligencia”

Para finalizar su discurso, el Papa ha reconocido que “también la sociedad argelina conoce la tensión entre sentido religioso y vida moderna”. “Aquí, como en todo el mundo, tienden a manifestarse dinámicas opuestas, de fundamentalismo o de secularización, por las que muchos pierden el sentido auténtico de Dios y de la dignidad de todas sus criaturas”, ha explicado.

“Es así que los símbolos y las palabras religiosas pueden convertirse, por una parte, en lenguajes blasfemos de violencia y opresión y, por otra, en signos carentes de significado, en el gran mercado de consumos que no sacian”, ha aseverado.

“Estas polarizaciones absurdas, sin embargo, no deben asustarnos”, ha dicho León XIV, sino que “hay que enfrentarlas con inteligencia”, ya que “son señal de que vivimos una época extraordinaria, de gran renovación, en la que quien mantiene libre el corazón y despierta la conciencia puede obtener de las grandes tradiciones espirituales y religiosas nuevas visiones de la realidad y motivaciones inquebrantables para el compromiso”.

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