Jóvenes en caravana por la paz. Foto: padre Jorge Atilano González
La Comisión Episcopal para la Pastoral Social (CEPS), informó acerca de la articulación de acuerdos y líneas de acción inmediatas que permitirán fortalecer los ambientes de paz en distintos ámbitos de la sociedad civil.
Detalló que en el marco del proyecto ‘Consolidación de la estrategia de transformación social y construcción de paz en diócesis y comunidades mexicanas’, la Dimensión Episcopal de Fe y Compromiso Social y el ‘Diálogo Nacional por la Paz’ firmaron un convenio de colaboración el 7 de abril, en la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Con esta alianza, señaló, ambas instancias reafirmaron su compromiso de trabajar de manera coordinada en favor de la paz, la justicia social y el fortalecimiento del tejido comunitario en México, mediante acciones coordinadas a nivel nacional y local.
Estuvieron presentes para los acuerdos el obispo responsable de la Dimensión de Fe y Compromiso Social, Hércules Medina Garfias; el secretario ejecutivo de la CEPS–Cáritas Mexicana, el presbítero Francisco de Asís de la Rosa Patrón; el director del ‘Diálogo Nacional por la Paz’, el presbítero Jorge Atilano González, el coordinador de Empresas por la Paz, Rafael Ibarra Farfán; la coordinadora nacional del proyecto, Patsy Franco y el responsable de Monitoreo y Evaluación, Luis Salazar.
En el encuentro se habló de la importancia de articular esfuerzos y “potenciar la experiencia de los equipos que trabajan en territorio, tanto en diócesis como en comunidades. Este convenio representa un paso significativo en la consolidación de estrategias conjuntas orientadas a la construcción de paz, mediante la promoción del diálogo, la participación comunitaria y el compromiso social”.
“La colaboración fue celebrada como un signo de esperanza y trabajo conjunto, confiando en que este camino contribuya a generar condiciones más justas y pacíficas en el país”, añadió la CEPS.
En otro orden de ideas, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Ramón Castro, llamó a los fieles a vivir en la “esperanza cristiana” que “no es ingenuidad ni resignación. Es una fuerza interior que impulsa a transformar la realidad incluso cuando todo parece oscuro. Quien espera en Dios no se cruza de brazos, se pone en camino. Jesús anuncia el Reino en medio de un pueblo oprimido, pero lo hace con una certeza profunda. Dios actúa en la historia. Esa certeza sostiene nuestra esperanza hoy en un México marcado por desafíos sociales, económicos y culturales“.
En un video mensaje, el obispo Castro apuntó que la desesperanza paraliza y la esperanza moviliza, “nos lleva a educar, a acompañar, a organizarnos, a resistir el mal sin reproducirlo. La esperanza cristiana tiene rostro comunitario. Los jóvenes son signo vivo de esta esperanza cuando encuentran oportunidades, cuando se les escucha, cuando se les confía responsabilidad. Invertir en la juventud es apostar por el futuro del país. También los pobres nos enseñan a esperar”.
Para concluir, Castro recordó que “en medio de la carencia, muchos conservan una fe viva que sostiene a sus familias y comunidades. Ellos nos recuerdan que Dios nunca abandona a su pueblo. Como iglesia estamos llamados a ser testigos de esperanza, no profetas de desgracias. Anunciar el reino es anunciar que el bien es posible y que Dios sigue caminando con nosotros. Que el Espíritu Santo renueve nuestra esperanza y nos haga sembradores incansables del Reino en nuestra patria”.