El País desvela en exclusiva que Doctrina de la Fe se habría basado en una “aplicación garantista” sobre la edad del denunciante
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede ha archivado la denuncia contra Rafael Zornoza, obispo emérito de Cádiz, por presuntos abusos sexuales a un menos en los años 90. Así lo ha adelantado en exclusiva hoy el diario El País, una información respaldada posteriormente por Diario de Cádiz.
Según relatan los periodistas Julio Núñez e Íñigo Domínguez, la decisión fue tomada “hace ya algunas semanas”, pero el denunciante se habría enterado hoy mismo por el diario. De hecho, no habría recibido notificación alguna por parte de las autoridades eclesiales: “Más que indignante, me parece una decepción que la Iglesia católica haya tenido una oportunidad de reparar y dar ejemplo y se acoja a un tecnicismo. No estoy cabreado, porque no espero nada de la Iglesia católica. Estoy decepcionado. La Iglesia podía hacer un proceso de sanación”.
El expediente del Tribunal de la Rota sí recomendó iniciar un proceso penal. Sin embargo, tal y como explica El País, el Vaticano no ha seguido adelante. ¿El motivo? Siempre según fuentes del periódico madrileño, el dictamen final de Doctrina de la Fe se basaría en “una aplicación garantista de un tecnicismo jurídico atendiendo a la presunta dificultad de determinar la edad de la víctima en el momento de los hechos denunciados”. Así, el periódico relata que “si el denunciante era mayor o menor de 16 años, que entonces era el límite de la minoría de edad según el código canónico de 1983, el vigente en esa época”. En cualquier caso, desde el diario se subraya que los abusos habrían comenzado cuando el denunciante tenía 14 años, por lo que ese dato podría poner en duda el proceso.
O lo que es lo mismo, siempre a partir de los datos que ofrece El País, se podría deducir que la Santa Sede entre en su resolución a valorar, cuestionar o verificar el relato del denunciante, es decir, no se habría entrado en cuestionar los abusos, sino que el archivo del caso vendría propiciado por la edad en la que se habrían cometido los actos.
Los hechos denunciados habrían tenido lugar durante seis años, cuando Zornoza era el rector del seminario de la Diócesis de Getafe. El denunciante tenía 14 años cuando comenzaron las supuestas agresiones, el joven llegó a ingresar después como seminarista, con 21 años abandonó el centro de formación y hasta entonces, siempre según su testimonio, se habrían producido las agresiones. Se trata de la primera vez que en España trasciende públicamente que un obispo está siendo investigado canónicamente por un presunto delito de pederastia.
Después de que el lunes 10 de noviembre el diario ‘El País’ destapara el caso, el 22 de noviembre, León XIV oficializaba la renuncia como obispo de Ceuta y Cádiz, retirándole tanto de la gestión como de la representación institucional de la diócesis andaluza. Aunque fue el 31 de julio de 2024 cuando cumplió la edad preceptiva para que los obispos presenten su solicitud de jubilación, un año y cuatro meses después, no se había tramitado. ‘Vida Nueva’ pudo confirmar que su salida se precipitó por el escándalo mediático, social y eclesial generado habría provocado. De hecho, la cúpula eclesial española solicitó a la Santa Sede que acelerara su salida de Cádiz a modo de “medida cautelar”, tras el ‘shock’ generado en la Iglesia y en la opinión pública.
En este tiempo de ‘sede vacante’ gaditana hasta nombrar a un nuevo obispo ‘titular’, es el obispo auxiliar de Sevilla, Ramón Darío Valdivia Giménez, quien pilota en funciones la diócesis.
Al trascender su jubilación, Zornoza negó la mayor sobre los supuestos abusos. “Es una acusación injusta y fácil”, manifestaba el día de su renuncia a través de una carta y un audio en el que asevera que la denuncia interpuesta contra él en Doctrina de la Fe es una mentira. A la par, agradecía a León XIV que le apartara del cargo para poder defenderse y “dedicarme plenamente a los tratamientos médicos que requiere mi actual estado de salud”. Actualmente, el ya obispo emérito reside en Madrid.