Dos de las ex religiosas han defendido ante un tribunal de Bilbao que monjas mayores no recibieron un trato “degradante” ni se quedaron con su dinero
Las ex monjas de Belorado y su abogada, en los juzgados de Bilbao
La peregrinación judicial de las ex clarisas del monasterio de Belorado no se terminó con el desahucio del convento burgalés hace un mes. Hoy han sido citadas dos de las monjas cismáticas a declarar como investigadas este jueves ante el Juzgado de instrucción número 5 de Bilbao por presuntos malos tratos a las cinco religiosas mayores que tenían a su cargo.
El pasado 18 de diciembre la Guardia Civil, bajo encomienda de una jueza, trasladó del convento de Orduña al hospital de Basurto a las cinco ancianas después de constatar que se encontraban en condiciones “degradantes”. De hecho, tres de ellas tuvieron que quedarse ingresadas después del correspondiente chequeo. Después fueron trasladadas a diferentes conventos de clarisas y una de ellas fallecía.
En este contexto, el tribunal decidió investigar a las ex monjas por supuesto trato degradante, coacciones, abandono, omisión del deber de socorro y administración desleal.
Después de que el pasado 13 de febrero declararan las ocho ex religiosas, este jueves han acudido de nuevo dos de ellas, sor Sion y sor Israel, acompañadas de su abogada, Norma Riaño, que trabaja conjuntamente con los otros letrados, Enrique García de Viedma y Florentino Aláez.
Ante los periodistas, ambas han negado que descuidaran a las mayores y que se apropiaran de su dinero. Es más, sor Sion sentenció que las han cuidado “fenomenal” y que “lo seguiríamos haciendo si nos lo permitieran”. Las dos mujeres estuvieron respaldadas por la ex abadesa, sor Isabel de la Trinidad.
Una vez más, como vienen insistiendo a lo largo de estos dos años, reiteraron que son víctimas de una persecución. “Tenemos la conciencia muy tranquila, no tenemos nada que esconder”, remarcó.
Sobre la sesión, la abogada desveló que prestó declaración un testigo “protegido” propuesta por ella, han aportado actas notariales con el fin de “aportar luz” y “unos mensajes telefónicos” que consideran importantes para su defensa. De la misma manera, aclaró que las ex monjas se presentaron ante el tribunal para expresar lo que habían vivido “con naturalidad” durante una hora, pese a que podían acogerse a su derecho a no declarar y no contestar a todas las preguntas que se les formulara. Además, Riaño ha desvelado que presentará nuevas diligencias para que declaren las otras seis ex monjas “para que todas estén en igualdad de condiciones”.
Sobre su presente y futura residencia, las dos ex monjas dijeron que se encuentran en el monasterio de Orduña. La otra parte de la comunidad estaría residiendo en la Puebla de Montalbán. “Nos vamos moviendo según la necesidad… hoy, por ejemplo, estamos en Orduña. No es momento de tomar una decisión y echar raíces en ningún sitio”, apuntó sor Sion.