Asia

Israel se ceba con Líbano, pero la Iglesia hace de ‘escudo humano’ para proteger a los pueblos cristianos del sur

| 09/04/2026 - 12:30

  • Tras el anuncio de la tregua entre Irán y Estados Unidos, Netanyahu lanza el peor ataque en suelo libanés desde 1988, con más de 260 muertos
  • Al mismo tiempo, visitaban Qlayaa el nuncio, Paolo Borgia; el arzobispo de Tiro, Charbel Abdallah; y el patriarca maronita, el cardenal Boutros Raï
  • Hace un mes, el municipio cristiano sufrió un duro mazazo con el asesinato de su párroco, Pierre el Rahi, víctima de una bomba israelí





La agónica tregua entre Estados Unidos e Irán (a una hora de que se cumpliera el plazo decretado por el presidente republicano, Donald J. Trump, que había anunciado que “una civilización entera morirá esta noche”) debería durar al menos 15 días. Un tiempo en el que, gracias a la mediación de Pakistán, Teherán y Washington tendrán que negociar las condiciones de un teórico acuerdo de paz global, comprometiéndose mientras el régimen de los ayatolás a acabar con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, básico en el comercio mundial.



Sin embargo, Israel, socio de Estados Unidos en esta escalada bélica sin precedentes en todo Oriente Medio, no parece estar por la labor de atisbar un mínimo rayo de esperanza por la paz. Así, nada más entrar en vigor la tregua, ayer, 8 de abril, Benjamin Netantahu anunció que, por su parte, mantendrá su ofensiva para hacerse con el sur de Líbano. Así, contraviniendo la versión de Irán y Pakistán, que insisten en que “Líbano entra dentro del acuerdo”, el primer ministro israelí decretó un ataque voraz, sin precedentes desde 1988. Así, en solo unos minutos, lanzaron más de 160 bombas en suelo libanés que dejaron un panorama desolador, con más de 260 muertos y unos de 1.100 heridos.

Se resisten a abandonar sus hogares

En medio de esta catástrofe humanitaria (según Cáritas Suiza, Beirut, de por sí uno de los puntos más golpeados por las bombas, acoge a 1,2 millones de personas desplazadas), la situación es especialmente grave en las aldeas del sur, fronterizas con Israel y pobladas en su mayoría por comunidades cristianas. Pese a la amenaza clara de Netanyahu, que ordenó evacuarlas para que sus tropas terrestres pudieran combatir allí a Hezbolá (y, se teme, anexionarlas a su propio territorio…), las distintas Iglesias animan a sus fieles a resistir y no abandonar sus hogares. Todo pese a que localidades como Debel hayan sido arrasadas en las últimas horas.

Misa en Qlayaa, Líbano

En ese sentido, según ha sabido Vida Nueva, un momento especialmente emotivo se vivió ayer en Qlayaa, municipio cristiano que, hace un mes, el pasado 9 de marzo, sufrió un duro mazazo con el asesinato, por parte de Israel, de Pierre el Rahi, el párroco de su comunidad católica maronita de San Jorge. Así, en plena catarsis, las principales autoridades católicas del país acudieron personalmente a apoyarles y a celebrar con ellos una más que emocionante eucaristía.

“La guerra es muerte”

Como se puede observar en las fotos que se nos han facilitado, estuvieron el nuncio papal, Paolo Borgia (quien, estas semanas, ya había estado varias veces, llevando una ayuda material que él mismo portaba sobre sus hombros); el arzobispo de Tiro, Charbel Abdallah; y el patriarca maronita, el cardenal Béchara Boutros Raï. Al final de la eucaristía, este recibió un cuadro en el que se recordaba al padre El Rahi.

En conversación con Vatican News a la vuelta de esta misión pastoral, ya una vez en Beirut, el nuncio ha reconocido que estamos ante bombardeos “nunca vistos” en la capital, además de que “se prevén ataques con la misma intensidad durante 48 horas”. Con dolor, Borgia reitera que “el país merece paz”, pues “la guerra es muerte”.

El patriarca Boutros Raï recibe un cuadro en homenaje a Pierre El Rahi

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