La Arquidiócesis de Tuxtla (ubicada en el estado de Chiapas), dio a conocer que el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica de la Santa Sede notificó a su arzobispo José Francisco González González, el Decreto de la Ratificación de la Supresión Canónica de la Asociación Pública de Fieles ‘Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM)’, por lo que a partir del 7 de abril “deja de existir oficialmente como persona jurídica dentro de la Iglesia Católica”.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Si bien en el comunicado de la arquidiócesis no se detallan los motivos específicos de la supresión canónica de la asociación FRICyDIM -con 13 años de existencia- se explicó que “respondiendo a las instrucciones dadas” por el referido Dicasterio, “la Arquidiócesis inició un proceso de revisión canónica, realizado conforme al derecho de la Iglesia, y con el acompañamiento del Dicasterio. Dicha revisión permitió escuchar a las partes implicadas y analizar aspectos fundamentales de la vida de la asociación, entre ellos el ejercicio de la autoridad interna, la formación, el apostolado y la administración”.
Asimismo, se mencionó en un comunicado previo -con fecha del 18 de marzo- que su arzobispo, “en actitud de escucha, prudencia y diálogo”, visitó el 13 de marzo a los miembros del FRICyDIM, en presencia del abogado canónico de la asociación, para pedirles que asuman esta decisión con seriedad, responsabilidad eclesial y espíritu de obediencia”.
“No es permitido usar el hábito o cualquier distintivo de la extinta asociación”
La Arquidiócesis de Tuxtla comunicó que a partir del 7 de abril, “no es permitido el uso del hábito o de cualquier distintivo propio de la extinta asociación. Además, todos sus integrantes quedan dispensados de los votos realizados en el seno de dicha comunidad. Aquellos miembros que deseen continuar su camino en la vida consagrada podrán acudir al vicario para la Vida Consagrada de esta arquidiócesis, quien les brindará el acompañamiento necesario para discernir su vocación”.
Llamó “a todos los fieles y a quienes han estado cercanos a esta comunidad a recibir esta disposición desde el discernimiento de la fe y elevando sus oraciones para que, como Iglesia fiel del Señor Resucitado, busquemos siempre la mayor gloria de Dios“.
Por su parte, a través de sus redes sociales, la FRICyDIM -cuyo fundador es el sacerdote argentino Carlos Humberto Spahn– consideró que “esta súbita determinación contradice de manera flagrante el compromiso solemne que el mismo señor arzobispo asumió en la reunión del pasado 13 de marzo de 2026, en presencia de un representante de la Nunciatura Apostólica, de ‘retomar y rediscernir todo’ el proceso”.
“Que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica emita sentencia final”
Para la asociación, “la legitimidad tanto del decreto original de supresión (emitido en sede vacante el 14 de abril de 2025) como del posterior decreto de ratificación del Dicasterio (14 de noviembre de 2025) se encuentra ‘sub iudice’, es decir, sometida a juicio ante el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en sede de recurso contencioso-administrativo presentado el 12 de enero de 2026. En dicho recurso se ha afirmado la suspensión ‘ipso iure’ y también se ha solicitado formalmente la suspensión cautelar de todos los efectos del decreto de supresión”.
Manifestó que “en estricto apego al derecho de la Iglesia, la cuestión sobre la existencia jurídica de la asociación no puede considerarse resuelta de manera definitiva, ni de hecho ni de derecho, hasta que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, máxima autoridad judicial de la Santa Sede, emita una sentencia final sobre la legitimidad de todo el procedimiento y de la decisión misma”.
“No obstante lo anterior, aun conscientes de los gravísimos daños que se nos están causando, como ulterior signo de obediencia filial a la Autoridad eclesiástica, manifestamos que acataremos las disposiciones disciplinarias contenidas en los recientes comunicados, en la dolorosa pero confiada espera de la resolución final que la Santa Madre Iglesia, a través de su Tribunal Supremo, dicte sobre nuestra causa”, añadió la asociación.

