El patriarca ha pedido a los fieles rezar “por las víctimas de la violencia bélica, por los huérfanos, por los que lloran a los hijos de sus madres”
22 April 2017, Geneva, Switzerland: The Orthodox Centre in Chambésy celebrates 50 years. Here, His All Holiness Bartholomew I, Archbishop of Constantinople, New Rome and Ecumenical Patriarch.
Ante la Pascua de la Iglesia ortodoxa celebrará, que se celebrará el domingo 12 de abril, el patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé ha publicado su mensaje para esta solemnidad recordando que palabra de la Cruz “resuena hoy como Evangelio de paz, reconciliación y justicia”.
Para el líder espiritual, frente a las imágenes cotidianas de la barbarie de la guerra, “la Iglesia proclama con su voz la sacralidad de la persona humana de cada individuo en la tierra y el deber de un respeto absoluto hacia ella, y nos llama a ‘conocer nuestro oficio, honrar el arquetipo, conocer el poder del misterio y por quién murió Cristo’”.
Bartolomé recuerda que “la Resurrección del Señor es la restauración del hombre a su inclinación pre-eterna. Como ‘inicio de otra vida eterna, sana las relaciones alienantes y establece la paz ‘que supera todo entendimiento’, que incluye la reconciliación y la paz terrenal”.
Para el patriarca, la palabra de la Cruz y de la Resurrección resuena hoy como evangelio de paz, reconciliación y justicia contra la guerra, el odio y la injusticia, que “se oponen a los principios cristianos fundamentales, por cuya realización y afirmación el pueblo de Dios trabaja diariamente”. Además, ha pedido a los fieles rezar “por las víctimas de la violencia bélica, por los huérfanos, por los que lloran a los hijos de sus madres, por todos los que llevan en el cuerpo y en el alma los efectos de la crueldad y del dolor humano”.
Cristo resucitado es “una negación y una condena de la violencia y del miedo, y una invitación a una vida pacífica”, reitera. La guerra produce caos y muerte, pero “la Resurrección vence a la muerte y otorga la incorruptibilidad”. Y es que, añadió, la Pascua es un “himno a la libertad”, a la fe “activada por el amor” que es gracia y don de lo alto y “se vive en los santos misterios de la Iglesia y en el ‘misterio’ del servicio al prójimo”. La Resurrección del Señor, concluyó, “es también nuestra Resurrección en esta época, prefiguración y anticipación de la ‘resurrección común de la humanidad’ y de la renovación de toda la creación”.