El arzobispo Paul S. Coakley invita a unirse a la vigilia por la paz del papa León XIV ante la amenaza de una mayor acción militar en Irán
Ante la amenaza de una escalada militar que incluye posibles ataques a infraestructuras civiles en Irán, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, la USCCB, el arzobispo Paul S. Coakley, ha respaldado explícitamente los llamamientos a la paz realizados por el papa León XIV durante esta Semana Santa y su mensaje de Pascua. Algo que hizo de forma directa también hace apenas unos días.
En un comunicado oficial del Episcopado, el arzobispo ha hecho una petición directa al gobierno estadounidense para frenar el conflicto: “Pido al presidente Trump que dé un paso atrás en el precipicio de la guerra y negocie un acuerdo justo en aras de la paz y antes de que se pierdan más vidas”.
En su declaración, Coakley condenó tajantemente la violencia como vía de resolución, señalando que “la amenaza de destruir toda una civilización y el ataque intencionado a infraestructuras civiles no pueden justificarse moralmente” y recordando que “hay otras formas de resolver los conflictos entre los pueblos”.
El presidente ha destacado la petición del pontífice: “¡Hagamos oír el grito de paz que brota de nuestros corazones!”. El arzobispo destacó la reflexión del Papa “en su mensaje Urbi et Orbi en Pascua, la paz que ‘Jesús nos da no es una paz que meramente silencia las armas, sino una que toca y transforma el corazón de cada uno de nosotros.
Para concluir, el presidente de la Conferencia Episcopal instó a todos los fieles a secundar la iniciativa papal del próximo fin de semana: “El Papa León ha invitado a todos a unirse a él en una vigilia de oración por la paz el sábado 11 de abril. Hago un llamamiento especial a mis hermanos obispos, a los sacerdotes, a los laicos y a todas las personas que anhelan la verdadera paz para que se unan a la Vigilia por la Paz del Santo Padre”, invitó. Además, el prelado animó a participar de cualquier forma posible, “ya sea de forma virtual, en parroquias, capillas o ante el Señor presente en el silencio de sus corazones”, y finalizó pidiendo a los fieles confiar en el Señor “todos los corazones que sufren y aguardan la verdadera paz que solo él puede dar”.