En la misiva dirigida a Francisco Javier Múnera, presidente del Episcopado, agradeció todo el apoyo, cercanía y fraternidad por la “experiencia de fe” vivida en el país cafetero
Tras conocerse la designación de Paolo Rudelli como Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado en relevo de Edgar Peña, el Episcopado ha publicado una carta que el número 3 del Vaticano remitió a sus hermanos obispos.
En la misiva dirigida a Francisco Javier Múnera, presidente de esta entidad y arzobispo de Cartagena, Rudelli agradeció todo el apoyo, cercanía y fraternidad por la “experiencia de fe” vivida en el país cafetero.
“A lo largo de este tiempo he podido conocer de cerca la realidad eclesial y social de Colombia, viajando a muchas regiones del País y visitando la mayoría de sus Jurisdicciones eclesiásticas”, sostuvo.
Desde que asumió esta responsabilidad en septiembre de 2023, el prelado italiano ha sentido “la acogida fraterna, disponibilidad generosa y respeto sincero hacia mi misión” de todos los obispos colombianos.
Rudelli ha recordado que su paso por Colombia le ha permitido palpar el compromiso de “innumerables laicos y laicas que en el encuentro con Cristo han hallado la razón de su vida, tratan de conformar sus hogares según los preceptos del Evangelio”.
Recuerda el entusiasmo de muchos jóvenes por descubrir su fe y seguir a Jesucristo, “especialmente los seminaristas, novicios y novicias, que se están comprometiendo en responder con toda su vida al llamado del divino Maestro”.
Sin duda, para el diplomático italiano, todo ello constituye para Colombia “una riqueza humana y un bastión de paz, de justicia y de libertad” sobre todo en un país tan golpeado por la violencia.
Citando a León XIV tras asumir el papado, invitó a los colombianos a vivir la hora del amor que “nos hace hermanos entre nosotros, es el corazón del Evangelio […] Con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, construyamos una Iglesia fundada en el amor de Dios y signo de unidad”.
“Una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo, que anuncia la Palabra, que se deja cuestionar por la historia, y que se convierte en fermento de concordia para la humanidad”, finalizó.