Cono Sur

El Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación llamó a “trazar nuevos mapas de esperanza”

| 28/03/2026 - 08:00

Ante comunidades educativas de la arquidiócesis de Concepción (Chile) insistió en una educación integral





El cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano, el jueves 26 se reunió con comunidades educativas de la arquidiócesis de Concepción en una actividad organizada por la Vicaría Pastoral de Educación. Asistieron rectores, encargados de pastoral, docentes y estudiantes, en un encuentro que permitió abordar los desafíos de la educación católica a la luz de la carta apostólica del papa León XIV, “Diseñar nuevos mapas de esperanza”.



En su visita a Concepción, dictó la clase inaugural del año académico 2026 en la Universidad Católica de la Santísima Concepción, con la que también dio inicio a las celebraciones por los 35 años de la institución. Su conferencia se tituló “La vocación de la universidad católica en una cultura de cambio”.

Además, el Cardenal tuvo encuentros en la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), en Santiago, y en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), donde recibió el grado de Doctor Honoris Causa.

Riqueza de la tradición educativa de la Iglesia

En su encuentro con las comunidades educativas en Concepción, el prefecto invitó a vivir la misión educativa desde la identidad y a “trazar nuevos mapas de esperanza”, aludiendo a la carta apostólica del Papa.

En su exposición, el Cardenal invitó a reconocer la riqueza de la tradición educativa de la Iglesia, destacando que esta no pertenece solo al pasado, sino que sigue vigente en la misión actual. “Si pensamos en los grandes nombres de la tradición educativa católica, encontramos hombres y mujeres de todas las geografías que tienen en común dos cosas: una pasión por el Evangelio y una pasión por el ser humano”, expresó.

En esa línea, subrayó que la educación católica no puede reducirse a una dimensión técnica o académica, sino que implica una formación integral de la persona: “Para nosotros, la educación no es solamente instrucción. Nos interesa educar la inteligencia, pero también educar razón y corazón (…) En ese sentido, recordó que la educación católica encuentra su orientación fundamental en Cristo: “La brújula es Cristo. Sin su luz, somos como marineros a la deriva”.

Desafíos que enfrenta la educación

El Cardenal abordó los desafíos que enfrenta hoy la educación, en un contexto marcado por transformaciones culturales, sociales y tecnológicas. Describió fenómenos como la secularización, la fragilidad de las relaciones, la vulnerabilidad de los jóvenes y el impacto de la inteligencia artificial.

Frente a este escenario, destacó la necesidad de una educación que cultive la interioridad, promueva una relación equilibrada con la tecnología y forme para la paz. “Los jóvenes piden profundidad. Necesitan espacios de silencio, de discernimiento, de diálogo con su conciencia y con Dios”, afirmó.

Inspirado en la carta apostólica del papa León XIV, el cardenal animó a las comunidades educativas a asumir con esperanza su misión, sin dejarse vencer por las dificultades. “No cedamos al desaliento, al cansancio ni a las dificultades. Tracemos nuevos mapas de esperanza”, expresó.

La unidad es nuestra fuerza

Destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre instituciones y generar nuevas formas de trabajo conjunto: “La unidad es nuestra fuerza más profética” y llamó a pasar de las ideas a gestos concretos: “Una cosa son las teorías pedagógicas, que son muy necesarias, pero necesitamos también gestos concretos”.

Finalmente, alentó a las comunidades educativas a profundizar en el contenido de la carta apostólica y a llevarla a la práctica en sus propios contextos: “En nuestras manos está el futuro. Y las manos de los educadores tienen mucho valor, porque de ellas depende nuestra niñez, nuestra juventud y también nuestra sociedad”.

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