España

El 99% de las víctimas de abuso acogidas por Repara son adultos

| 26/03/2026 - 16:20

El informe anual del proyecto de reparación integral de víctimas del Arzobispado de Madrid alerta de los casos de “misticismo perverso” en movimientos y realidades eclesiales





La atención integral que ofrece el proyecto de referencia en España para víctimas de abusos ha dado un giro en el perfil de quienes acuden a solicitar ayuda. De los 72 casos atendidos por Repara en 2025, 71 son personas adultas, frente a un solo menor, lo que supone prácticamente el 99% de los casos (98,68%). Así lo recoge el informe de transparencia que la plataforma ha dado a conocer hoy.



Si hasta hace poco las principales denuncias que llegaban a las oficinas diocesanas que ordenó crear el papa Francisco en 2019 estaban vinculadas a víctimas menores de edad y referentes a un pasado más o menos lejano, la realidad ha cambiado.

En el caso de los abusos sexuales atendidos por Repara el pasado año, ocho corresponderían al ámbito intrafamiliar, mientras veinte estarían vinculados a espacios diocesanos, vinculados a la vida religiosa, a movimientos o laicos.

Más mujeres

Con relación a los abusos de autoridad y conciencia, de los 41 casos atendidos en Repara, 26 corresponden a movimientos y realidades eclesiales, 12 a la vida religiosa y 3 al ámbito diocesano. De ellos, 29 denuncias proceden de mujeres, mientras que 12 provienen de hombres. De todos los casos recibidos a la entidad dos denuncias contra un sacerdote estudiante extradiocesano y un sacerdote diocesano se han archivado por falta de pruebas.

Estos números se reducen de forma significativa si se comparan con los datos de la Vicaría de Asuntos Jurídicos, que solo ha afrontado nueve expedientes, puesto que entran otro tipo de variantes como su recorrido canónico o no, la complejidad de los procesos de denuncia y prueba…

Creciente complejidad

Aunque el proyecto liderado por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, nació para ponerse al servicio de la sociedad y no solo de la Iglesia, Repara admite en su balance anual que “ha tenido que dirigir sus recursos humanos y técnicos de forma casi exclusiva a los entornos religiosos”. ¿El motivo? “Su creciente complejidad”.

El documento aterriza aún más al explicar la existencia de “dinámicas insanas y formas de violencia más invisibles y complejas” que no se circunscriben únicamente al abuso sexual, sino al abuso espiritual, de conciencia y de poder.  Estas prácticas se estarían dando en “procesos de acompañamiento espiritual y en movimientos eclesiales, también entre laicos”.

Correlación con el emotivismo

Así, el propio informe de la entidad vinculada a la Archidiócesis de Madrid hace suya la nota ‘Cor ad cor loquitur’ de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española para respaldar “la correlación entre la apelación al emotivismo y los abusos espirituales”. Se detiene en el hecho de cómo “la víctima se siente obligada a sentir lo mismo para no experimentar el rechazo grupal”. De la misma manera, Repara también constata a través de las personas que acompañan “la utilización de falsas experiencias sobrenaturales o místicas que desvirtúan una auténtica visión de Dios” que conllevan “manipulaciones que pretenden dominar la conciencia” con el fin de “anular su autonomía y capacidad crítica”.

Estas pistas de Repara coincide con el perfil de las llamadas Hijas del Amor Misericordioso y los Hermanos del Amor Misericordioso, el grupo intervenido desde el pasado julio, en el que se daría, siempre según los testimonios de las víctimas que han conversado con ‘Vida Nueva’, un “pseudomisticismo”.

Someter a la persona

Sin hacer referencia directa alguna ni a esta ni a otras entidades eclesiales, Repara alza la voz contra el llamado “misticismo perverso” que lleva a utilizar el nombre de Dios o que el líder o lideresa del grupo se erija en “mediador/a” de Dios. “El victimario utiliza a Dios o la búsqueda de santidad para someter a la víctima”, relata el informe anual. Ante este panorama, Repara explica la necesidad de un “acompañamiento integral, humano y profesional” que pasa por “la verdad, la justicia, la memoria y, de manera irrenunciable, cambios institucionales profundos”.

Desde la propia institución han puesto en marcha diferentes iniciativas para llevar a cabo un acompañamiento integral  a las víctimas como un “laboratorio” en el que los propios supervivientes generan “herramientas prácticas, concretas y pedagógicas” para detectar, prevenir y sensibilizar, como expresar su sufrimiento a través del lenguaje artístico. A la par, Repara urge a una mayor formación eclesial en materia de prevención y sensibilización.

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