Vaticano

León XIV: “La vocación nunca es una imposición, sino un proyecto de amor”

| 25/03/2026 - 19:02

“No se trata de un saber intelectual abstracto o de un conocimiento académico, sino de un encuentro personal que transforma la vida”, escribe el Papa en su mensaje por la LXIII Jornada Mundial de Oración Por las Vocaciones





“La vocación es entendida como descubrimiento del don gratuito de Dios que florece en lo profundo del corazón de cada uno de nosotros”. Así lo ha escrito el papa León XIV en su mensaje por la LXIII Jornada Mundial de Oración Por las Vocaciones.



Del mismo modo, el Papa ha señalado que, con Cristo, “la vida puede ser verdaderamente hermosa, quiero recorrer el camino de esta belleza”. Por ello, la vocación cristiana “se revela en toda su profundidad: participar de su vida, compartir su misión y resplandecer de su misma belleza”.

En este sentido, León XIV ha recordado que la vocación “nunca es una imposición o un esquema prefijado al que simplemente hay que adherir”, sino “un proyecto de amor y de felicidad”.

Asimismo, el Papa ha invitado a familias, parroquias, comunidades religiosas, obispos, sacerdotes, diáconos, catequistas, educadores y fieles laicos a comprometerse “cada vez más a crear contextos favorables con el fin de que este don pueda ser acogido, alimentado, custodiado y acompañado para dar fruto abundante”.

Si esto ocurre, “la llamada de Dios podrá surgir y madurar, convirtiéndose en camino de felicidad y salvación para cada uno de nosotros y para el mundo”.

“No es un saber intelectual, sino un encuentro personal”

Por otro lado, el Papa ha señalado que “el Señor de la vida nos conoce e ilumina nuestro corazón con su mirada de amor”. De esta manera, “toda vocación, en efecto, surge de la conciencia y la experiencia de un Dios que es Amor”.

Por ello, si “Dios habita en nuestro corazón; la vocación es un diálogo íntimo con Él”. De esta manera, “no se trata de un saber intelectual abstracto o de un conocimiento académico, sino de un encuentro personal que transforma la vida”.

Así, el Papa ha animado en su mensaje directamente a los jóvenes a escuchar “la voz del Señor que los invita a vivir una vida plena, realizada”. “Toda vocación es un don inmenso para la Iglesia y para quien la acoge con alegría”, ha aseverado.

Poniendo de ejemplo a José de Naaret, como ejemplo de confianza en Dios, el Papa ha señalado que “es necesario cultivar una confianza firme y estable en las promesas de Dios, sin ceder nunca a la desesperación”, y teniendo “la certeza de que el Resucitado es Señor de la historia del mundo y de nuestra historia personal”.

León XIV, durante una audiencia general

Un camino de respuesta al Señor

Por otro lado, el Papa ha señalado que “la vocación, en efecto, no es una meta estática, sino un proceso dinámico de maduración”. En este sentido, “estar con Jesús, dejar actuar al Espíritu Santo en los corazones y en las situaciones de la vida… significa crecer en la vocación.”

Además, ha recordado que la vocación no es un camino lineal: “no es una posesión inmediata, algo ‘dado’ de una vez por todas”. “Todo puede integrarse en un camino de respuesta al Señor, que tiene un precioso plan para nosotros”, afirma.

Finalmente, el Papa anima a “cultivar la relación personal con Dios a través de la oración cotidiana y la meditación de la Palabra”. “Dese modo, el don de su vocación madurará, los hará felices y dará frutos abundantes para la Iglesia y para el mundo”, concluye el pontífice.

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