Jean-Marc Aveline, cardenal arzobispo de Marsella y presidente de la Conferencia Episcopal francesa
Este martes, el cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de la Conferencia Episcopal francesa, ha inaugurado la Asamblea de Primavera de los Obispos en Lourdes, que se extenderá hasta el próximo jueves y que estará especialmente marcada por el aniversario de los mártires de Argelia.
Durante su discurso de apertura, el cardenal Aveline ha explicado las conferencias que tendrán lugar estos días. Entre ellas, los obispos podrán escuchar la charla ‘Liturgia y tradición’, dirigida por el obispo Olivier de Cagny. En ella, se profundizará sobre el debate alrededor de los movimientos tradicionalistas y la misa tridentina.
“Todos conocemos la urgente necesidad de escuchar la sed espiritual de todos los bautizados, cualquiera que sea su manifestación, manteniendo firmemente el vínculo necesario con la gran Tradición de la Iglesia, que se desarrolla en comunión con todos los concilios”, ha dicho Aveline. Subrayando, sin ápice de duda, “el Concilio Vaticano II”. “Este tema es tan importante que deberíamos comenzar a abordarlo juntos, en nuestras asambleas, en relación con el trabajo del Consistorio el próximo junio”, ha subrayado.
Por otro lado, según indica La Croix, durante su asamblea los obispos decidirán sobre el futuro del INIRR, el organismo de reconocimiento y reparación creado tras la CIASE (Comisión Independiente sobre Abusos Sexuales en la Iglesia).
Ante esto, está previsto que a finales de semana se vote un nuevo mecanismo para las víctimas de violencia sexual cometida por un sacerdote diocesano o un laico en misión eclesial, para lo cual los obispos deberán debatir los detalles.
Además, los obispos debatirán sobre educación, un tema general que eligieron en noviembre para los próximos tres años, y que incluirá, además de la educación católica, cuestiones relacionadas con la transmisión de la fe.