Vaticano

León XIV invita en el ángelus a salir “de los sepulcros del egoísmo, el materialismo y la superficialidad”

| 22/03/2026 - 12:59

“Nada de lo creado puede calmar nuestra sed interior”, ha dicho el Papa





“Nada de lo creado puede saciar nuestra sed interior”, ha advertido el papa León XIV en el rezo del ángelus de este V Domingo de Cuaresma, al comentar el Evangelio de la resurrección de Lázaro.



Y es que, tal como ha señalado León XIV, la resurrección de Lázaro no es solo un milagro del pasado. Es un signo que ilumina el camino cuaresmal y que prepara a los fieles para entrar de lleno en el misterio de la Pasión, muerte y resurrección del Señor.

La Iglesia, ha señalado, invita en estos días a “revivir” los acontecimientos que culminarán en la Semana Santa —la entrada en Jerusalén, la última cena, el juicio, la crucifixión y el sepulcro— para descubrir su sentido más profundo. Porque es en Cristo resucitado “en quien estos acontecimientos encuentran su culmen, para nuestra salvación y plenitud de vida”.

La falsa promesa de lo efímero

El Papa ha señalado que vivimos en un mundo “en búsqueda constante de novedades y cambios”, incluso a costa de sacrificar lo verdaderamente importante: “tiempo, energías, valores, afectos”. “Es como si la fama, los bienes materiales, el entretenimiento o las relaciones pasajeras pudieran satisfacer nuestro corazón o hacernos inmortales”, ha subrayado.

Sin embargo, lo que hay detrás de esa carrera no es otra cosa que una sed de infinito que encuentra que “nada de lo creado puede saciar nuestra sed interior, porque estamos hechos para Dios, y no encontramos paz hasta que descansamos en Él”.

Por ello, León XIV ha invitado a mirar no solo la muerte física, sino también esos “hábitos, condicionamientos y formas de pensar” que actúan “como grandes piedras” y nos encierran en “los sepulcros del egoísmo, el materialismo, la violencia y la superficialidad”. “En estos lugares no hay vida, sino solo desorientación, insatisfacción y soledad”, ha aseverado.

Por eso, el grito de Jesús ante la tumba de Lázaro animándole a salir es una llamada a salir “renovados por su gracia” de los espacios estrechos en los que uno termina encerrándose. Y a caminar “en la luz del amor”, como “mujeres y hombres nuevos”, capaces de amar “sin cálculos y sin límites”.

El dolor de la guerra

Tras el rezo del ángelus, León XIV ha vuelto a referirse también a la situación internacional. “Sigo con consternación la situación en Oriente Medio, así como en otras regiones del mundo laceradas por la guerra y la violencia”, ha dicho.

El Pontífice ha denunciado que “no podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas, víctimas inocentes de los conflictos”, y ha recordado que “la muerte y el dolor provocado por las guerras son un escándalo para toda la familia humana, y un grito a Dios”.

Por ello, ha renovado “con fuerza” su llamamiento a perseverar en la oración y a abrir “caminos de paz basados en el diálogo sincero y en el respeto de la dignidad de cada persona”.

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