León XIV convoca en octubre de 2026 a todos los presidentes de las conferencias episcopales del mundo para reflexionar sobre la familia. Así lo ha anunciado hoy el Papa en un mensaje con motivo del décimo aniversario de ‘Amoris laetitia’, la exhortación apostólica de Francisco.
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“Reconociendo los cambios que siguen afectando a las familias, he decidido convocar en octubre de 2026 a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, con el fin de proceder, en un clima de escucha recíproca, a un discernimiento sinodal sobre los pasos a dar para anunciar el Evangelio a las familias de hoy, a la luz de ‘Amoris laetitia’ y teniendo en cuenta lo que se está realizando en las Iglesias locales”, reconoce el Papa.
Como destaca el Pontífice, Jorge Mario Bergoglio afirma “‘la necesidad de desarrollar nuevos caminos pastorales’, al tiempo que invita a la Iglesia a ‘acompañar, discernir e integrar la fragilidad’, superando una concepción reductiva de la norma”.
En sus palabras, el documento magisterial es un “luminoso mensaje de esperanza sobre el amor conyugal y familiar”. Por eso, “en este décimo aniversario, queremos dar gracias al Señor por el impulso dado al estudio y a la conversión pastoral de la Iglesia, y pedirle el valor para continuar el camino, acogiendo siempre de nuevo el Evangelio, con la alegría de poder anunciarlo a todos”.

León XIV y ‘Amoris laetitia’
Para Robert Francis Prevost, “siguiendo el impulso conciliar, las dos exhortaciones apostólicas ‘Familiaris consortio’ ―publicada por san Juan Pablo II en 1981— y ‘Amoris laetitia’ han estimulado el compromiso doctrinal y pastoral de la Iglesia al servicio de los jóvenes, los cónyuges y de las familias”.
En sus palabras, “recogiendo los frutos del discernimiento sinodal, ‘Amoris laetitia’ ofrece una enseñanza valiosa que debemos seguir profundizando hoy: la esperanza bíblica de la presencia amorosa y misericordiosa de Dios, que permite vivir ‘historias de amor’ incluso cuando se atraviesan ‘crisis familiares’; la invitación a adoptar ‘la mirada de Jesús’ y a ‘estimular sin descanso el crecimiento, la consolidación y la profundización del amor conyugal y familiar’; el llamamiento a descubrir que el amor en el matrimonio ‘siempre da vida’ y que es ‘real’ precisamente en su modo ‘limitado y terreno’, como nos enseña el misterio de la Encarnación”.
“Para cumplir con la misión de anunciar el Evangelio de la familia a las jóvenes generaciones, debemos aprender a evocar la belleza de la vocación al matrimonio precisamente en el reconocimiento de su fragilidad. También debemos sostener a las familias, particularmente a aquellas que sufren tantas formas de pobreza y violencia presentes en la sociedad contemporánea”, reconoce también el Pontífice.
El Papa agustino expresa también su gratitud a los pastores, a los agentes de pastoral, a las asociaciones de fieles y a los movimientos eclesiales comprometidos con la pastoral familiar. “El compromiso de la Iglesia en este ámbito debe renovarse y profundizarse, para que aquellos a quienes el Señor llama al matrimonio y a la familia puedan vivir su amor conyugal en Cristo y los jóvenes se sientan atraídos por la intensidad de la vocación matrimonial en la Iglesia”, agrega.